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Los hutíes de Yemen anunciaron un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita en el mar Rojo. ¿Qué implica?

Los hutíes de Yemen, grupo respaldado por Irán, declararon su propio bloqueo marítimo contra el transporte de Arabia Saudita, en una escalada que podría reactivar otro conflicto regional latente y amenazar el suministro mundial de petróleo.

Estos aliados de Irán en la región llevaban tiempo advirtiendo que podrían tomar medidas para bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, un punto estratégico de paso obligado en el extremo sur del mar Rojo.

El cierre de esta vía marítima podría perturbar considerablemente el comercio mundial y agitar aún más los mercados petroleros.

Bab el-Mandeb, cuyo nombre se traduce como la “Puerta de las Lágrimas”, se encuentra en el extremo sur del mar Rojo y constituye una vía de acceso fundamental al canal de Suez, conectando Europa y Asia a través de una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Con una anchura de apenas 29 kilómetros en su punto más estrecho, es una zona donde los barcos han sido objeto de ataques por parte de los rebeldes hutíes.

Cerca del 15 % del comercio marítimo mundial transita por Bab el-Mandeb. Las interrupciones en el transporte marítimo registradas entre 2023 y 2025 supusieron probablemente un coste de unos 20.000 millones de dólares anuales, según estimaciones del sector.

El estrecho es una ruta de exportación clave para Arabia Saudita —el mayor exportador de crudo del mundo— y ha permanecido mayoritariamente navegable durante el conflicto.

El petróleo superó este martes los US$ 90 el barril tras el anuncio de los hutíes.

El movimiento hutí, también conocido como Ansar Allah (Partidarios de Dios), es una de las partes en conflicto en la guerra civil yemení. Surgió en la década de 1990, cuando su líder, Hussein al-Houthi, lanzó “Juventud Creyente”, un movimiento de renacimiento religioso para una subsecta centenaria del islam chií llamada zaidismo.

Los zaidíes gobernaron Yemen durante siglos, pero fueron marginados bajo el régimen suní que llegó al poder tras la guerra civil de 1962. El movimiento de Al-Houthi se fundó para representar a los zaidíes y resistir al sunismo radical, en particular a las ideas wahabíes procedentes de Arabia Saudí. Sus seguidores más cercanos pasaron a ser conocidos como hutíes.

La guerra civil de Yemen comenzó en 2014, cuando las fuerzas hutíes tomaron la capital, Saná, y derrocaron al gobierno reconocido internacionalmente y respaldado por Arabia Saudí. El conflicto se convirtió en una guerra de mayor envergadura en 2015, cuando una coalición liderada por Arabia Saudí intervino en un intento de hacer retroceder a los hutíes.

En 2022 se firmó un alto el fuego, pero este expiró tras apenas seis meses.

Los hutíes cuentan con el respaldo de Irán, que comenzó a aumentar su ayuda al grupo en 2014, a medida que se intensificaban la guerra civil y su rivalidad con Arabia Saudita. Irán ha suministrado al grupo armas y tecnología para —entre otras cosas— minas marinas, misiles balísticos y de crucero, y vehículos aéreos no tripulados, según un informe de 2021 del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

Los hutíes forman parte del llamado “Eje de la Resistencia” de Irán, una alianza de milicias regionales antiisraelíes y antioccidentales respaldada por la República Islámica.

The-CNN-Wire
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Juan Orlando Hernández, el expresidente de Honduras que retorna a su país tras haber sido condenado e indultado en EE.UU.

Después de permanecer cuatro años en Estados Unidos, país al que fue extraditado, donde fue condenado a prisión y finalmente indultado, el expresidente Juan Orlando Hernández regresa este domingo a Honduras, donde espera retomar su vida y enfrentar un proceso penal pendiente por fraude y lavado de activos, cargos de los que se declara inocente.Hernández, de 57 años, ha tenido ocho meses vertiginosos, en los que las noticias en torno suyo han atraído la atención de la región.A finales de noviembre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su intención de indultar al exmandatario, quien en 2024 había sido condenado a 45 años de prisión por cargos de narcotráfico. Hernández recibió el indulto y fue liberado a principios de diciembre, mientras en Honduras se contaban los votos de una elección presidencial que ganó Nasry “Tito” Asfura, candidato del conservador Partido Nacional —que también postuló a Hernández en su momento— a quien Trump expresó su respaldo.En una entrevista con CNN en junio, Hernández insistió en defender su inocencia y dijo que Trump lo indultó porque se dio cuenta de que se había cometido “una injusticia” en su contra.También descartó volver a la política, aseguró que expresará sus opiniones como ciudadano cuando lo considere necesario y sostuvo que su prioridad es recuperar el tiempo perdido con su familia. Además, adelantó que buscaría regresar a Honduras para enfrentar las acusaciones en su contra, que describió como un “montaje político que dejó el partido anterior”, en referencia a Libre, fuerza política rival del Partido Nacional.Ahora, en una entrevista con la agencia EFE publicada esta semana, señaló que espera poder enfrentar en libertad el proceso pendiente y que las autoridades garanticen su seguridad como exmandatario. “El Estado de Honduras está en la obligación de proteger a sus ciudadanos y en este caso particular mío”, argumentó.El proceso contra Hernández, quien fue presidente en dos períodos consecutivos, de 2014 a 2018 y de 2018 a 2022, se inició tras completar su segundo mandato, cuando Estados Unidos, entonces bajo el Gobierno de Joe Biden, pidió su extradición.En febrero de 2022, la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras remitió el pedido de extradición a la Corte Suprema, que nombró a un juez natural. Este libró orden de detención contra el expresidente, quien se encontraba en Tegucigalpa.Hernández se entregó voluntariamente a las autoridades de la Secretaría de Seguridad que, al conocer la petición de extradición, montó un operativo alrededor de la residencia.En un despliegue con intensas medidas de seguridad, Hernández fue trasladado al Comando de Operaciones Especiales de la Policía Nacional ―también conocido como Cobras―, donde estuvo bajo arresto mientras se agotaba el proceso legal de extradición, que culminó el 28 de marzo de 2022, cuando el juez ratificó la entrega del exmandatario a la justicia estadounidense.El 21 de abril, Hernández fue entregado a agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).El Departamento de Justicia de EE.UU. dijo en ese momento en un comunicado que el exmandatario “supuestamente se asoció con algunos de los narcotraficantes más prolíficos del mundo para construir un imperio corrupto y brutalmente violento”.El comunicado agregó que “Hernández protegió a algunos de los mayores narcotraficantes del mundo, incluido su hermano y exmiembro del Congreso Nacional de Honduras, Juan Antonio Hernández Alvarado, alias ‘Tony Hernández’”, quien en marzo de 2021 fue condenado en Estados Unidos a cadena perpetua más 30 años por tráfico de drogas a gran escala.El expresidente en reiteradas ocasiones se declaró inocente de los cargos que le imputaba la justicia de EE.UU.En una carta abierta que difundió el 7 de febrero de 2022 en su cuenta de Twitter, Hernández lamentó que Estados Unidos lo declarara “inelegible” para optar por una visa con base en lo que describió como declaraciones en su contra hechas “por narcotraficantes y asesinos confesos que fueron extraditados” por su Gobierno, o que huyeron y tuvieron que entregarse a la justicia estadounidense por las acciones contra del tráfico de drogas que, aseguró, había realizado su Gobierno.Al ser acusado por narcotráfico, Hernández no solo perdió su libertad, sino que en Honduras le fueron confiscados sus bienes inmuebles y activos financieros. El Ministerio Público de Honduras informó que la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado solicitó el 1 de abril de 2022 al Juzgado de Letras de Privación de Dominio el aseguramiento e incautación de 33 bienes inmuebles, ocho sociedades mercantiles, 16 vehículos y productos financieros del exmandatario.El juicio contra Hernández estuvo a cargo del juez Kevin Castel, el mismo que sentenció a Tony Hernández, su hermano.Agotado ese proceso y ya durante el segundo mandato presidencial de Trump, el caso de Hernández dio un giro cuando el republicano decidió indultarlo.Juan Orlando Hernández nació el 28 de octubre de 1968. Se formó como subteniente de reserva en armas de infantería y cursó su educación básica en el Liceo Militar del Norte, una institución creada por las Fuerzas Armadas de Honduras.En 1990, se graduó como licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Más tarde, obtuvo una maestría en Administración Pública con orientación en Administración Legislativa en la Universidad Estatal de Nueva York en Albany.Su vida laboral se inició en la administración pública, primero como asistente del primer secretario del Congreso de Honduras.Luego fue electo diputado en el Congreso Nacional por el departamento de Lempira, para el período 1998-2002, y fue reelecto en ese cargo por otros tres períodos consecutivos.En 2002, fue nombrado primer secretario del Congreso Nacional, cuando su presidente era Porfirio Lobo Sosa, quien en 2010 se convirtió en presidente de Honduras.En 2010, Hernández fue elegido como presidente del Congreso. Desde ese cargo, lanzó su candidatura presidencial por el Partido Nacional de Honduras. Ganó las elecciones generales de 2013 a su más cercana contrincante, Xiomara Castro, del partido Libertad y Refundación (Libre).Hernández, también conocido por las siglas de su nombre JOH, fue elegido por primera vez presidente de Honduras para el período 2014-2018.Aunque la Constitución de Honduras prohíbe la reelección presidencial, un fallo de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia en marzo de 2015 resolvió la inaplicabilidad de ese apartado, y Hernández se lanzó de nuevo por la presidencia.Tras unas elecciones cuestionadas por diversos sectores de la sociedad, el Consejo Nacional Electoral (CNE) lo declaró ganador de los comicios el 17 de diciembre de 2017, venciendo a Salvador Nasralla.Esta polémica victoria electoral y la controversial reelección permitieron a Hernández seguir en el gobierno entre enero de 2018 y enero de 2022, cuando traspasó el cargo a Xiomara Castro, quien ganó las elecciones generales de noviembre de 2021.El exgobernante, quien entre 2012 y 2016 se desempeñó como presidente del Partido Nacional de Honduras y presidente del Comité Central, está casado con la abogada Ana Rosalinda García Carias, con quien tiene cuatro hijos.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. 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