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Juezas Kagan y Barrett pidieron más fondos para la seguridad de la Corte Suprema en inusual comparecencia ante el Congreso

La jueza Amy Coney Barrett hizo este martes un inusual y personal llamado para obtener más fondos destinados a la seguridad de la Corte Suprema. Aprovechó una de las escasas audiencias ante el Congreso para hablar por primera vez sobre las amenazas personales dirigidas contra ella y su familia.

Barrett, quien compareció junto con la jueza Elena Kagan para solicitar millones de dólares adicionales para la seguridad del poder judicial, recordó dos incidentes: un reciente intento de “swatting” en su casa y la ocasión en que recibió un chaleco antibalas porque, según dijo, las amenazas en su contra eran “particularmente intensas”.

“No esperaba que desempeñar este servicio me pusiera en la posición de tener que explicarles a mis hijos qué era un chaleco antibalas y por qué tenía que usar uno”, dijo Barrett.

La policía de los suburbios de Virginia, en el área de Washington, informó en mayo que acudió a la vivienda de una jueza de la Corte Suprema tras recibir un reporte de disparos que luego determinó que era falso. Posteriormente, CNN confirmó que el objetivo era la casa de Barrett, aunque ni la jueza ni la Corte habían reconocido públicamente el incidente.

Barrett contó este martes que uno de sus hijos adolescentes abrió la puerta esa noche para salir con unos amigos y se encontró con una gran cantidad de patrullas policiales que “habían respondido a un falso reporte de disparos y voces alteradas en mi casa”.

Kagan centró su testimonio ante un subcomité de la Cámara de Representantes en el aumento de las amenazas contra los jueces de la Corte Suprema y otros jueces federales. En los últimos años se ha registrado un incremento de las amenazas dirigidas contra los magistrados.

“Para algunos de nosotros, esas amenazas han estado muy cerca, y todos vivimos con el conocimiento de que podrían materializarse de nuevo”, dijo Kagan a los legisladores de la Cámara de Representantes. “Pero, como ha dicho el presidente de la Corte Suprema, todos los integrantes del tribunal siguen haciendo su trabajo conforme a lo que consideran jurídicamente correcto, resolviendo los casos sin temor ni favoritismos”.

Kagan, integrante del ala liberal de la Corte, y Barrett, nominada para el máximo tribunal por el presidente Donald Trump, comparecen ante subcomités de asignaciones presupuestarias de la Cámara de Representantes y del Senado para defender una solicitud de fondos adicionales para seguridad. La última vez que jueces de la Corte Suprema testificaron ante el Congreso fue en 2019.

El poder judicial solicitó casi US$ 921 millones para seguridad, un aumento de US$ 29 millones con respecto al año pasado, destinados a las fuerzas de seguridad que protegen los tribunales federales. La solicitud incluye un incremento de casi US$ 15 millones para ampliar la disponibilidad de los integrantes de la Policía de la Corte Suprema encargados de proteger a los jueces y a sus familias, incluso en sus hogares.

Los incidentes de seguridad relacionados con jueces que el Servicio de Alguaciles de EE.UU. clasificó como de “preocupación significativa” aumentaron un 57% en 2025. Kagan también habló sobre las medidas de seguridad en la Corte Suprema en un tono inusualmente personal.

“Me incorporé a la Corte en 2010. Nuestra seguridad era muy diferente en ese momento”, dijo Kagan. “No tenía un equipo de seguridad propio y solo estaba acompañada por personal de seguridad cuando participaba en eventos públicos relacionados con mi trabajo”.

El incidente de mayor repercusión relacionado con un juez de la Corte Suprema ocurrió en 2022, cuando una persona de California que ahora se identifica como Sophie Roske viajó al otro extremo del país y llegó al vecindario del juez Brett Kavanaugh con una bolsa llena de armas de fuego y otras armas con la intención de asesinarlo. El año pasado, Roske fue condenada a poco más de ocho años de prisión y a libertad supervisada de por vida.

Kagan rindió un breve homenaje al fallecido senador Lindsey Graham durante su intervención inicial. Dijo que el republicano por Carolina del Sur no solo votó a favor de su confirmación en 2010, sino que también asumió con seriedad su papel al reunirse con ella e interrogarla durante el proceso.

Como integrante de la Comisión Judicial del Senado, Graham desempeñó un papel destacado en los interrogatorios a varios de los actuales jueces de la Corte Suprema.

Kagan también recordó un momento que se volvió viral, cuando Graham le preguntó dónde había pasado la Navidad anterior. Ella respondió que, como cualquier persona de fe judía, “probablemente estaba en un restaurante chino”. La sala estalló en risas tras su respuesta.

“Muchas personas me dijeron después que ese fue el momento en que quedó sellada mi confirmación”, dijo Kagan este martes a los legisladores.

The-CNN-Wire
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Baby with heart defect at center of surrogate dispute receives first surgery

▶ Watch Video: Where the Texas surrogate dispute stands right now A baby born with a rare heart defect who is at the center of a dispute between a surrogate and the parents underwent the first in a series of surgeries, a lawyer representing the child's parents said Monday.The baby, whom the parents have named Rumi, was born Wednesday in Texas with hypoplastic left heart syndrome, a rare heart defect that requires a series of surgeries, with the first typically happening during the first weeks of life. Lee Budner, the attorney for parents Omar Ahmed and Nausheen Gilkar, said the baby's medical team determined Friday, "after thorough examination and imaging, that Rumi was eligible for a Norwood procedure, a complex palliative heart surgery that is the first of a series of three surgeries that are required within the first several years of life for babies born with HLHS."The procedure was performed Monday morning, Budner said, and "Rumi is now recuperating under the loving care of his parents and his heroic team of doctors, nurses, and medical staff." "This is the last update on Rumi's health that his family intends to share. His condition remains critical and complex, and his family seeks privacy in caring for their son on his long road to recovery," Budner added.The second surgery is usually performed at 4 to 6 months, and the third between 18 months and 5 years old, according to the Cleveland Clinic. The heart condition is rare and complex, the Cleveland Clinic says, and can cause lifelong complications. Several months before Rumi was born, when Gilkar and Ahmed learned of the heart defect, they asked the surrogate, McKenna West, to get an abortion, according to Texas Attorney General Ken Paxton, who intervened in the case last week. Gilkar and Ahmed are from California and West is from Alaska. West refused to get the abortion and instead went to Texas before the baby was born. Paxton had secured a court order saying the baby must receive lifesaving medical care after birth. The court also ruled that Gilkar and Ahmed are responsible for medical decisions within the requirements of the court order.As a result of those orders, West was not allowed any contact with the child after his birth, her attorney, Lincoln Davis Wilson, told CBS News last week. Wilson said West intended to continue efforts to gain custody of the child, whom she had been calling Gabriel."We are working on challenging those orders of parentage because we think that Texas law makes a woman who gives birth [to] a child, the mother of the child," he said last week.CBS News has reached out to Wilson for comment.Gilkar and Ahmed had previously asked a California court to order West to give birth there.Budner said Monday that West "continues to assert baseless claims for custody of Rumi, in violation of multiple courts orders out of both Alaska and California. We look forward to quickly defeating those claims as Rumi's parents continue to focus on his health and safety above all else."
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