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‘Large and growing’ parasitic infection outbreak spreading in Michigan, health officials say

Cyclospora cayetanensis is a unicellular parasite that causes an intestinal infection called cyclosporiasis. (CDC)

(MICHIGAN) — A “large and growing” outbreak of a parasitic infection is spreading in Michigan, health officials warned this week.

As of Thursday, more than 300 cases of cyclosporiasis, an intestinal infection, have been confirmed, the Michigan Department of Health and Human Services (MDHHS) told ABC News. Typically, the state only sees about 50 cases per year, according to MDHHS.

The parasite usually spreads through food or water contaminated with feces, according to the Centers for Disease Control and Prevention (CDC).

“We are working closely with our state and local partners to identify the source of this outbreak that is making so many people ill as quickly as possible,” Lynn Sutfin, public information officer for MDHHS, told ABC News.

The outbreak comes as the CDC reports 145 cases have been infected in 17 states, excluding Michigan, as of June 15, with at least 20 people hospitalized.

The CDC, the Food and Drug Administration, state and local authorities are investigating several clusters of cyclosporiasis cases in multiple states.

Doctors told ABC News that cases usually start in May, so the Michigan outbreak occurred during the time or year when public health specialists typically would see a rise in cases. However, the number of cases in Michigan is particularly high, doctors said.

Dr. Peter Chin-Hong, an infectious diseases specialist and associate dean for regional campuses at the University of California, San Francisco, told ABC News that in years past, the U.S. used to see many cases cyclosporiasis acquired outside of the U.S, or from imported vegetables and fruits.

“But now we’re starting to have more domestic cases as well,” Chin-Hong said.

Foodborne outbreaks of cyclosporiasis have been linked to various types of imported fresh produce, such as raspberries, basil, snow peas, mesclun lettuce and cilantro, according to the CDC. The agency further said it takes about one week from the time of infection to become symptomatic, but that time can range from two days to two weeks.

Some patients do not experience any symptoms but, for those who do, the most common symptom is “explosive watery diarrhea,” Dr. Zoe Weiss, director of clinical microbiology at Tufts Medical Center, told ABC News.

Other symptoms can include cramping, bloating, low-grade fever, nausea and vomiting, Weiss said.

“Though in most cases this illness causes discomfort from cramping, bloating and watery diarrhea, we are concerned about individuals who may be immunocompromised due to cancer treatment or an organ transplant as the effects may be more severe,” Sutfin from MDHHS said.

Weiss said the infection is very unlikely to spread from person-to-person “because the parasite is passed in the stool, and then it requires days to weeks of formulation in the environment before it can become infectious.”

Chin-Hong said that oftentimes people dismiss watery diarrhea, but it is important to get a diagnosis to get treatment as soon as possible.

Cyclosporiasis is treated with the oral antibiotic trimethoprim-sulfamethoxazole (TMP-SMX), commonly sold as Bactrim, Septra and Cotrim, taken for 10 days, according to the CDC.

Doctors told ABC News that people can prevent infection by thoroughly washing produce, cutting away bruised or damaged parts of fruits and vegetables, and refrigerating pre-prepared or pre-cut produce.

“If you’re in an area that’s been affected and you have sudden ongoing watery diarrhea, you should definitely seek a physician and get treatment,” Weiss said.

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Un observatorio de la NASA probablemente reingresará a la atmósfera terrestre este año tras fracasar un intento de rescate

Un satélite llamado LINK, lanzado recientemente para elevar la órbita de un observatorio espacial en descenso, no podrá llevar a cabo su audaz misión de rescate.El observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA, con décadas de antigüedad, está perdiendo altitud de manera constante y corre el riesgo de reingresar a la atmósfera terrestre. Diseñado por Katalyst Space Technologies, con sede en Arizona, para salvar al observatorio, el satélite LINK comenzó a presentar dificultades a finales de julio. Apenas unas semanas después de que LINK despegara el 3 de julio, comenzó a girar fuera de control.Katalyst logró recuperar el control del satélite, pero la compañía reconoció que el problema le hizo perder tiempo, lo que retrasaría aproximadamente un mes el encuentro de LINK con Swift. No obstante, ese aplazamiento, al menos inicialmente, no parecía ser un impedimento para la misión.Ahora, la NASA y Katalyst anunciaron que la misión de LINK no capturará ni elevará a Swift a una órbita más alta “debido a problemas persistentes de control de orientación”, según comunicados emitidos el miércoles.La misión científica de Swift llegará a su fin cuando el observatorio probablemente se desintegre al entrar en la atmósfera terrestre a finales de este año, de acuerdo con la NASA.“La NASA debe estar dispuesta a actuar rápidamente y asumir riesgos inteligentes cuando el posible beneficio lo justifica, y eso es exactamente lo que hicimos con esta misión”, dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en un comunicado.“Este no es el resultado por el que estábamos trabajando, pero no cambia la razón por la que valía la pena intentar esta misión. El equipo actuó con una rapidez extraordinaria para darle a Swift la oportunidad de realizar más ciencia, mientras desarrollaba capacidades que Estados Unidos necesitará para el mantenimiento de satélites en el futuro”.Pero el viaje de LINK todavía no ha terminado y las lecciones aprendidas podrían ser fundamentales para futuras operaciones de mantenimiento en el espacio.El equipo de la misión seguirá adelante con su plan para que LINK se encuentre con Swift, pero como una demostración y no como un rescate.“Vamos a aprender todo lo que podamos del intento de encuentro de LINK y utilizaremos esas lecciones en las misiones que sigan”, dijo Isaacman.Originalmente, se esperaba que LINK realizara un reconocimiento de Swift para determinar los mejores puntos de sujeción en el observatorio, un paso que probablemente formará parte del encuentro previsto del satélite, aunque por ahora no está claro cuándo se llevará a cabo esta prueba.Swift no fue diseñado para recibir mantenimiento en el espacio, lo que significa que los conocimientos obtenidos de la demostración podrían utilizarse en futuras misiones.“Katalyst diseñó, desarrolló y lanzó una nave espacial experimental para llevar a cabo una misión ambiciosa en un plazo muy exigente”, dijo Ghonhee Lee, director ejecutivo de Katalyst Space Technologies, en un comunicado. “Aceptamos este desafío de alto riesgo y alta recompensa y estamos orgullosos de los hitos que alcanzamos en el camino. Ya hemos aprendido muchísimo y ahora nuestro trabajo es convertir esas lecciones en algo duradero: desarrollar un manual de procedimientos repetible que sirva de referencia para futuras operaciones de encuentro, proximidad y mantenimiento de satélites”.El observatorio Swift, que no tiene un reemplazo de observación establecido a la espera, ha funcionado como una herramienta multipropósito de astrofísica en la órbita terrestre baja desde su lanzamiento hace casi 22 años, cambiando rápidamente de objetivo para observar objetos celestes y fenómenos cósmicos.Pero la resistencia atmosférica, intensificada por la actividad solar, ejerció fuerzas sobre el observatorio, lo que llevó a la NASA a predecir que Swift reingresará a la atmósfera terrestre una vez que descienda por debajo de una altitud óptima de aproximadamente 185 millas (300 kilómetros) sobre la Tierra.Katalyst diseñó, construyó, probó y lanzó LINK en nueve meses. El satélite robótico despegó a bordo de un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman, que fue lanzado desde el aire por el avión L-1011 modificado de la compañía, Stargazer.Antes del lanzamiento del satélite, miembros de los equipos de Swift y LINK reconocieron que el camino para elevar la órbita del observatorio estaba lleno de riesgos que podían causar el fracaso de la misión.“Todos esperábamos obtener más ciencia de Swift”, dijo Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la sede de la NASA en Washington. “Pero sabíamos que las conclusiones de esta misión serían valiosas de cualquier manera, y hemos aprendido muchísimo a través de la serie de logros alcanzados hasta este momento”.La agencia dependerá del resto de su flota de observatorios activos para cubrir el vacío que dejará Swift y “seguirá dando prioridad a encontrar nuevas opciones para responder rápidamente a los fenómenos cósmicos”, de acuerdo con la NASA.“Construir, probar y operar esta misión ya ha fortalecido la cadena de suministro de la industria espacial estadounidense y ha impulsado las capacidades de mantenimiento en el espacio de maneras completamente nuevas”, dijo Domagal-Goldman. “La NASA está comprometida con apoyar a sus proveedores comerciales mientras asumen tareas difíciles junto con la agencia, para ampliar los límites de lo posible”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. 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