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La sustancia encontrada en la camioneta del agente de ICE en Houston no era droga, confirma la fiscalía

La sustancia hallada en la camioneta que conducía Lorenzo Salgado Araujo cuando murió por disparos de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) durante una parada de control de tráfico en Houston este mes no era droga, según un portavoz de la Fiscalía del condado de Harris. El portavoz dijo que la oficina recibió los resultados de las pruebas.

Esto ocurre después de que el FBI presentara una solicitud de orden judicial en la que decía que la agencia tenía motivos para creer que un investigador encontró drogas ilegales en el vehículo tras el tiroteo del 7 de julio que mató al inmigrante mexicano de 52 años y residente de Texas desde hacía mucho tiempo.

La Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Texas dijo que no tenía información adicional cuando CNN solicitó comentarios.

El FBI declinó hacer comentarios.

Las sospechas del FBI sobre la presencia de drogas se hicieron públicas a mediados de julio, luego de que un tribunal difundiera la solicitud de orden judicial. Esto provocó el rechazo de la familia de Salgado Araujo, cuya abogada afirmó creer que la sustancia era sal, utilizada para preparar una mezcla casera de electrolitos.

Una abogada del hermano de Salgado Araujo, quien presenció el tiroteo, dijo este viernes que “se permitió que circulara una afirmación no comprobada antes de que se analizara, y la manera en que se hizo pública causó un daño real al desviar la atención de lo que verdaderamente importa en este caso”.

La versión de las autoridades federales sobre el tiroteo mortal ha sido objeto de escrutinio. Según esa versión, agentes de ICE intentaron detener una camioneta en la que viajaban Salgado Araujo y tres pasajeros durante un operativo migratorio, y uno de los agentes disparó en defensa propia mientras Salgado Araujo maniobraba el vehículo.

Los agentes involucrados no llevaban cámaras corporales. Salgado Araujo fue una de las dos personas que murieron este mes por disparos de agentes de ICE durante intentos de detener vehículos. Los tiroteos en Houston y Maine reavivaron el debate sobre las tácticas del organismo.

“Ninguno de los agentes involucrados llevaba una cámara corporal, así que nunca tendremos esa perspectiva”, dijo uno de los hijos de Salgado Araujo este viernes durante un foro de supervisión sobre el uso de la fuerza por parte de ICE en el tiroteo.

“Ahora dicen que pudo haber drogas en el vehículo, algo que cualquiera que conociera a nuestro padre les diría que es absurdo”, dijo Lorenzo Salgado Araujo Jr. durante la audiencia, convocada por integrantes de varios comités del Congreso.

“No consumía drogas. Las aborrecía”.

La representante demócrata de Texas Sylvia García dijo, tras conocer los resultados, que el intento de “arrojar una sombra sobre el nombre de Lorenzo Salgado ha fracasado”.

“Como su familia ha dicho desde el principio, era un polvo de electrolitos que usaba para mantenerse hidratado mientras trabajaba al aire libre durante el caluroso verano de Texas”, dijo García.

Salgado Araujo se dirigía al trabajo con tres integrantes de su cuadrilla de construcción, incluido su hermano, cuando agentes de ICE intentaron detener su camioneta durante una “operación de control dirigida”, de acuerdo con la agencia.

ICE no precisó si Salgado Araujo era el objetivo de la operación, pero una fuente con detalles preliminares del incidente dijo que no lo era.

ICE dijo inicialmente que Salgado Araujo “embistió” un vehículo de la agencia e intentó atropellar a un agente con su camioneta, lo que llevó a otro agente a disparar en “defensa propia”.

Los hombres que viajaban en la camioneta de trabajo de Salgado Araujo dijeron que la versión de ICE era falsa, según el abogado Hugo Balderas-Ibarra y García. Dos de ellos dijeron a García que los vehículos de los agentes los golpearon y después se desviaron hacia la camioneta, obligándolos a detenerse.

Los agentes nunca se identificaron, dijeron los hombres a García. También le contaron que los agentes salieron de sus vehículos y corrieron hacia la camioneta. Sacaron a los pasajeros mientras uno de los agentes le disparó una vez a Salgado Araujo, según el relato que García dio a CNN.

Horas antes del tiroteo, los agentes investigaban a dos hombres guatemaltecos que conducían una camioneta blanca, habían evadido previamente el arresto y podrían haber estado sujetos a deportación, dijo Aaron Reitz, fiscal federal para el Distrito Sur de Texas.

Mientras buscaban esa camioneta, los agentes recibieron un informe sobre un vehículo similar en la zona que huyó cuando intentaron detenerlo, dijo Reitz.

Más tarde esa mañana, localizaron lo que creían que era la misma camioneta y “rodearon con éxito el vehículo”, agregó.

La camioneta estaba registrada a nombre de Salgado Araujo, y los agentes determinaron que se encontraba en el país sin autorización, de acuerdo con una fuente con detalles preliminares del incidente.

Las autoridades federales no han indicado que los agentes de ICE creyeran que había drogas dentro de la camioneta cuando intentaron detenerla.

Uno de los agentes federales presentes dijo que vio dentro de la camioneta pequeñas bolsas con una sustancia blanca de apariencia cristalina.

El agente especial del FBI David McNielly presentó una solicitud de orden de registro una semana después del tiroteo. En ella citó causa probable de “distribución, fabricación o posesión con intención de distribuir una sustancia controlada”, según decía en parte el documento.

Sin embargo, la solicitud fue divulgada al día siguiente sin explicación, lo que provocó críticas de activistas, funcionarios y expertos jurídicos. Estos calificaron de inusual que esa información se hiciera pública durante una investigación penal en curso.

La medida del Gobierno federal ha “demostrado que está más interesado en crear una narrativa falsa que en buscar la verdad”, dijo la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) de Texas en un comunicado este viernes.

“Los Salgado merecen respuestas reales sobre lo que le ocurrió a su padre, y reiteramos nuestro llamado a una investigación independiente y completa”, agregó la organización.

La divulgación de la solicitud también fue criticada por el fiscal de distrito del condado de Harris, Texas. Sean Teare dijo a CNN que la naturaleza de la sustancia no debería influir en las investigaciones sobre si el uso de fuerza letal estuvo justificado o si había fundamento para detener el vehículo.

Teare dijo la semana pasada que le preocupaban los motivos de la divulgación y la posibilidad de que el Gobierno federal utilizara la sospecha de que había drogas en la camioneta para deportar a los hombres.

Por esa razón, su oficina “ya certificó que esas tres personas son testigos materiales en una investigación sobre una muerte”, dijo.

No obstante, Víctor Salgado Araujo, hermano de Lorenzo Salgado Araujo, permanece bajo custodia de ICE, dijo la abogada Powers.

Powers pide que sea liberado para que pueda “participar plenamente en la investigación” y reclama una investigación independiente sobre la muerte de Lorenzo Salgado Araujo.

Esta historia fue actualizada con información adicional.

The-CNN-Wire
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OpenAI introduces ‘ChatGPT for Teens’ experience amid scrutiny over child safety

New York (CNN) — OpenAI is rolling out a new “ChatGPT for Teens” experience that it says will provide additional safety protections for teen users. The move comes as OpenAI faces a string of lawsuits alleging that inappropriate conversations with ChatGPT contributed to the harm or deaths of young people.The experience will bring together new tools and a number of youth safety protections that OpenAI has rolled out over the past year, the company said in a blog post Tuesday. Those will include nudges for teen users to take a break if they’ve been active for 90 minutes within a three-hour window. OpenAI is also adding options for teens or parents to set “Quiet Hours” when ChatGPT is unavailable or “Study Hours” where ChatGPT’s study mode for learning will be on by default.The company also said it has improved protections to prevent ChatGPT from expressing personal feelings toward a user. And it’s adding reminders that caution teens to think twice if they try to upload a private or sensitive image to the chatbot.The new protections will apply “age-appropriate safeguards designed to reduce exposure to content that may be harmful or developmentally inappropriate,” the company said in its Tuesday blog post,” while preserving the ability to learn, create, and explore.”Users who identify at sign-up that they are under 18 will be automatically placed into the protective settings. OpenAI also says it’s using AI to estimate users’ ages and will apply these protections to users who are suspected to be under 18 regardless of the birthdate in their profile.Nearly a third of American teens use AI chatbots daily, a Pew Research Center study published in December found. ChatGPT was by far the most popular AI chatbot in the survey, with more than half of those teens reporting having used it.OpenAI has faced scrutiny over concerns that ChatGPT risks exposing young people to inappropriate content, exacerbating loneliness or inhibiting learning. The company has faced multiple lawsuits from families who allege that ChatGPT contributed to, or even encouraged, their child’s suicide. The company has pushed back on these allegations.Last fall, OpenAI introduced controls that it said would let parents disable ChatGPT features like memory and chat history and receive notifications when the system detects “a moment of acute distress” during their child’s use of the chatbot. The company said on Tuesday that in the coming weeks, it will add alerts for parents related to eating disorders.Since then, the company has continued to face claims that ChatGPT is responsible for harming young people.Seven families of victims of a school shooting in Tumbler Ridge, British Columbia, sued OpenAI and CEO Sam Altman in April. They allege that ChatGPT was complicit in the injuries or deaths of their children because the shooter allegedly had extensive chatbot conversations related to gun violence. Altman apologized to the families. In response to the lawsuit, the company said it had already strengthened its guardrails. In June, the state of Florida sued OpenAI and Altman, claiming that they failed to address ChatGPT’s safety risks for minors. The lawsuit accused ChatGPT of helping mass shooters, encouraging suicide, causing “public humiliation” getting minors addicted to a tool with “no parental oversight” and causing users to lose “critical thinking skills.” OpenAI said at the time that it had “put in place industry leading protections and policies.”Just last week, a Massachusetts district attorney charged a 17-year-old with two counts of murder in association with the deaths of his mother and brother. The teen had been engaged in conversations with ChatGPT about “theoretical ideas or fantasies regarding killing his family” in the lead-up to the incident, according to a news release from the DA’s office. OpenAI did not immediately respond to a request for comment about the case.CNN’s Hadas Gold contributed to this report.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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