Skip to main content

La carrera contrarreloj para convencer a Trump de abandonar su plan de imponer un peaje en el estrecho de Ormuz

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió a sus aliados del golfo Pérsico y a muchos de sus propios asesores con su plan de imponer un peaje en el estrecho de Ormuz, lo que desencadenó una carrera diplomática para convencerlo de dar marcha atrás, revelaron a CNN varias fuentes familiarizadas con el asunto.

El anuncio, realizado de forma abrupta el lunes, se produjo pese a meses de advertencias de los propios asesores de Trump para que no siguiera adelante con la idea, por temor a que socavara los propios objetivos de guerra de Estados Unidos y, además, validara los supuestos planes de Irán de cobrar tarifas en el estrecho, una práctica que el Gobierno ha calificado repetidamente como ilegal.

Sin embargo, mientras observaba la intensificación del conflicto en torno al estrecho, que volvió a involucrar directamente a Estados Unidos en una guerra a gran escala, Trump decidió seguir adelante.

“Estados Unidos será, a partir de este momento, conocido como ‘EL GUARDIÁN DEL ESTRECHO DE ORMUZ’”, escribió Trump el lunes por la mañana en Truth Social, donde prometió cobrar un peaje del 20 % a toda la carga transportada por el estrecho.

La sorpresiva directriz desató una carrera contrarreloj de 24 horas dentro del Gobierno y en todo Medio Oriente para descifrar los detalles de una propuesta que, al parecer, Trump había concebido sobre la marcha.

Aunque el mandatario dio marcha atrás el martes, el episodio volvió a poner de relieve el carácter impredecible y transaccional de su enfoque de la política exterior, incluso en medio de una guerra prolongada para la que no parece tener una estrategia clara de salida.

Dentro de la Casa Blanca, el lunes los asesores se apresuraron a desarrollar la logística necesaria para crear un sistema de peajes sin precedentes, incluida la definición de quién pagaría las tarifas y cómo se recaudarían.

Muchos funcionarios y analistas externos asumieron inicialmente que el costo recaería sobre las empresas navieras, pero el panorama se complicó aún más cuando Trump declaró más tarde ese mismo lunes que serían los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico quienes asumirían el pago.

Mientras tanto, los líderes de esos mismos aliados del golfo trabajaban contrarreloj para hablar por teléfono con Trump e intentar convencerlo de abandonar por completo la iniciativa.

Para la mañana del martes, las intensas gestiones de varios países, entre ellos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Qatar, habían dado resultado.

En lugar de que Estados Unidos recaudara peajes, Trump anunció que esos países se habían comprometido a realizar nuevas inversiones en Estados Unidos por montos que no fueron especificados.

Los países del golfo Pérsico ya habían comprometido inversiones por billones de dólares en Estados Unidos, aunque sigue sin estar claro cuánto de ese dinero desembolsarán realmente durante los próximos años.

“Lo planteé ayer, me pareció una buena idea”, declaró Trump este martes sobre su inédito plan de peajes. “Recibí llamadas de distintas personas, de distintos países, de reyes y emires, y de toda la gente que todos conocemos y apreciamos. Y, francamente, han sido socios muy sólidos. Me dijeron que preferían hacerlo de otra manera”.

Un funcionario de la Casa Blanca reiteró públicamente la posición de Trump y afirmó que, debido a las violaciones de Irán al acuerdo para mantener abierto el estrecho, el presidente “siempre ha mantenido todas las opciones sobre la mesa y determinó con buen criterio que Estados Unidos debía ser reembolsado por los muchos años en que ha protegido a los barcos que transitan por esta vía marítima. Finalmente, nuestros aliados del golfo ofrecieron realizar inversiones en Estados Unidos, una opción que el presidente consideró preferible”.

Desde que la semana pasada volvió a involucrar a Estados Unidos de forma directa en el conflicto, Trump ha sostenido que la guerra está prácticamente ganada y que bastará otra intensa, aunque breve, campaña de bombardeos para obligar a Irán a ceder.

Mientras tanto, ha insistido en que el acceso al estrecho de Ormuz sigue siendo libre y permanece abierto.

Sin embargo, esas afirmaciones han sido contradichas por la realidad sobre el terreno, incluida la capacidad de Irán para seguir amenazando a los buques que intentan atravesar el estrecho.

Como consecuencia, el tráfico marítimo por esta estratégica vía se ha reducido considerablemente, lo que ha impulsado los precios del petróleo hasta niveles que no se veían desde antes del acuerdo de paz alcanzado entre Estados Unidos e Irán el mes pasado.

Trump ya había amenazado anteriormente con imponer un peaje en el estrecho de Ormuz durante otros momentos de tensión del conflicto, frustrado por la enorme importancia de esa ruta marítima y por lo que considera la carga desproporcionada que representa para Estados Unidos garantizar su seguridad, pese a que el país no depende de ella para abastecerse de petróleo.

En abril, sugirió que Estados Unidos debía cobrar tarifas porque “nosotros somos los ganadores” de la guerra y, posteriormente, planteó la posibilidad de crear una “empresa conjunta” con Irán para controlar el estrecho.

Más recientemente, amenazó con establecer peajes si Irán no alcanzaba un acuerdo de paz permanente, al describir esa medida como un “reembolso” por los costos de la guerra.

No obstante, esas propuestas encontraron una resistencia constante entre los asesores de Trump, según personas familiarizadas con las conversaciones.

Los colaboradores del presidente argumentaban que nuevas restricciones solo provocarían un aumento de los precios del petróleo y del gas, lo que incrementaría la presión política sobre el Partido Republicano antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, en las que se espera que el costo de vida sea uno de los principales temas de campaña.

Quizá de forma aún más inmediata, advirtieron que la medida contradecía los principios que el propio Gobierno había defendido al oponerse a que cualquier país impusiera tarifas por el uso de una vía marítima internacional.

“Ningún país tiene permitido cobrar peajes o tarifas por el uso de una vía marítima internacional. Ese es el derecho internacional vigente”, declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, a finales de junio, poco antes de que Estados Unidos suscribiera una declaración conjunta en la que rechazaba “cualquier peaje, tarifa o intento de ejercer control” sobre el estrecho de Ormuz. “Así funcionan las vías marítimas internacionales en todo el mundo y esperamos que así siga siendo aquí”.

Confirmando esos temores, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, reaccionó rápidamente a las declaraciones de Trump el lunes. “El presidente de Estados Unidos tiene toda la razón. Quien garantice un paso seguro para los buques comerciales a través del estrecho de Ormuz debería ser compensado por ese servicio”, afirmó.

“Por supuesto, un 20 % es demasiado. Nosotros seremos justos”, concluyó.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Los demócratas aprueban un calendario para 2028 que da prioridad a estados con más votantes latinos y negros

Los demócratas aprobaron este sábado un calendario de primarias presidenciales para 2028 que adelanta las fechas de estados con poblaciones diversas y muy codiciadas, un movimiento que configurará la estrategia del partido para intentar ganar la Casa Blanca.Los miembros del Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés) dieron su aprobación definitiva a seis estados para las votaciones iniciales. Carolina del Sur, que cuenta con una importante población negra, seguirá dando inicio a las contiendas por la candidatura del partido, el 22 de enero de 2028.Nevada, un estado clave en disputa electoral en el oeste del país, le seguirá el 1 de febrero. Los otros cuatro estados con votación anticipada son Nueva Hampshire (8 de febrero), Nuevo México (15 de febrero), Michigan (22 de febrero) y Virginia (29 de febrero). El calendario excluye del grupo inicial a Iowa, estado que tradicionalmente servía de barómetro para los candidatos.Al optar por incluir a Nevada y Nuevo México en las primeras etapas, el partido ha concentrado al inicio del calendario estados con grandes contingentes de votantes latinos, un grupo demográfico en el que el presidente Donald Trump logró avances durante las elecciones presidenciales de 2024.En una entrevista con CNN, el presidente del DNC, Ken Martin, calificó el calendario como “el más diverso” en la historia del partido.“Pondrá a prueba a nuestro candidato ante sectores clave de nuestra coalición y regiones fundamentales del país de una manera que nunca antes habíamos visto”, afirmó.La votación, realizada en la última jornada de la reunión de verano del DNC, se produce en plena temporada de primarias de mitad de mandato, durante la cual los votantes demócratas han oscilado entre candidatos progresistas insurgentes y moderados, en una pugna interna sobre el rumbo del partido que probablemente marcará la concurrida carrera por la Casa Blanca.Martin, quien ha sido objeto de críticas por su liderazgo en el DNC y la gestión de sus finanzas, insistió en que tales diferencias ideológicas no deben dividir a los demócratas mientras avanzan hacia las cruciales elecciones intermedias de este noviembre, que decidirán el control del Congreso.“Somos un partido de gran amplitud ideológica”, declaró el líder del partido ante el grupo de mujeres del DNC durante la jornada inaugural de la reunión, el jueves. “Y mientras yo sea el presidente, seguiremos siéndolo”.“Todo el mundo es bienvenido en este partido”, dijo Martin entre fuertes aplausos y vítores de aprobación de los asistentes reunidos en el salón de baile de un hotel Hilton en el centro de Austin.Antes de la votación, funcionarios del partido en Iowa —que durante mucho tiempo celebró la primera contienda por la candidatura— manifestaron su descontento con el nuevo calendario.“Necesitamos que un estado del Medio Oeste y verdaderamente rural figure entre los cuatro primeros si queremos construir mayorías sostenibles y duraderas que impulsen cambios reales y significativos”, argumentó Rita Hart, presidenta del Partido Demócrata de Iowa, instando a los miembros del DNC a rechazar el calendario.Finalmente, el nuevo calendario fue aprobado mediante una votación a viva voz, lo que suscitó un prolongado aplauso de los asistentes.Además de excluir a Iowa del grupo de estados que votan al inicio del proceso, los miembros del comité retrasaron la fecha de las primarias de Nueva Hampshire, una medida que podría generar tensiones internas en el partido. La legislación de Nueva Hampshire exige que la máxima autoridad electoral del estado programe sus primarias al menos siete días antes de que cualquier otro estado celebre las suyas.Los defensores del nuevo calendario sostienen que esta reorganización ayudará a los demócratas a conectar con los votantes que el partido necesita para ganar las elecciones presidenciales. Tanto Nevada como Michigan cuentan con un gran número de afiliados a sindicatos y una cantidad considerable de votantes negros. Por su parte, la inclusión de Nuevo México incorpora a la ecuación un estado fronterizo, rural y con una importante población latina.“Nuevo México se parece mucho al Estados Unidos que los demócratas necesitan para ganar”, declaró a CNN la representante Teresa Leger Fernández, demócrata de dicho estado, antes de la votación definitiva. “Cuando nuestros candidatos presidenciales vengan a escuchar e inspirar a nuestros votantes latinos, los latinos de todo el país comprenderán que no se les está dando por sentado”.La reunión del DNC tuvo lugar en un momento de tensiones internas para el partido a nivel nacional. Algunos miembros criticaron las decisiones de gestión de Martin y expresaron su preocupación por la salud financiera de la organización.El DNC ha recaudado US$ 207 millones en lo que va de este ciclo electoral, frente a los casi US$ 279 millones recaudados por el Comité Nacional Republicano, según los informes presentados ante la Comisión Federal de Elecciones (FEC). Sin embargo, el comité demócrata está muy por detrás de su homólogo republicano en cuanto a recursos disponibles a menos de tres meses de las elecciones intermedias. El DNC cerró el mes de junio con una deuda de US$ 2 millones, mientras que el RNC contaba con casi US$ 129 millones en el banco, de acuerdo con los datos de la FEC.Martin defendió su gestión. En una entrevista con CNN, señaló una serie de victorias electorales demócratas en todo el país durante los últimos meses como resultado de su decisión de invertir en una infraestructura de campaña permanente.“Según cualquier criterio objetivo para evaluar a un partido y, ciertamente, a su liderazgo, estoy teniendo éxito”, afirmó Martin.Al ser consultado sobre una información publicada en The New York Times según la cual el partido habría pedido a sus proveedores que retrasaran el envío de facturas hasta después de las elecciones intermedias para aliviar la falta de liquidez, Martin declaró a CNN que era una “práctica habitual” renegociar los contratos con proveedores “para garantizar que se pueda gestionar el flujo de caja y mantener intactas esas relaciones”.Martin, elegido presidente a principios del año pasado, cuenta con defensores dentro del DNC, incluidos presidentes de partidos estatales que se han beneficiado de las nuevas inversiones del partido nacional en sus actividades.(El año pasado, el DNC aumentó la cuantía de los fondos destinados a los partidos estatales. Los estados demócratas comenzaron a recibir US$ 5.000 adicionales al mes, alcanzando un total de US$ 17.500, mientras que los estados republicanos recibieron un incremento de US$ 10.000 mensuales, llegando a un total de US$ 22.500).“No hay interés alguno en destituirlo”, afirmó rotundamente Michael Kapp, miembro del DNC por California. “Está haciendo exactamente lo que le pedimos: fortalecer los partidos estatales, invertir en programas de formación y organización, invertir en el registro de votantes partidarios y no acaparar nuestros fondos”. Daniele Monroe-Moreno, presidenta del Partido Demócrata de Nevada, afirmó que la estrategia de inversión de Martin está marcando la diferencia para los demócratas de su estado, quienes esperan ganar la gobernación y un escaño vacante en la Cámara de Representantes este otoño.“Está muy bien tener dinero en el banco”, dijo, “pero prefiero que ese dinero esté sobre el terreno impulsando la organización”.Durante la reunión, destacados líderes demócratas instaron a los miembros a centrarse en ganar las elecciones de este otoño en lugar de en las disputas internas del partido.“Nadie que esté ahora mismo sentado a la mesa de su cocina en Danville, Virginia, preocupado por pagar la factura de la calefacción o la compra se preocupa por lo que sucede en la sede del DNC, se los aseguro a todos”, declaró este sábado ante los asistentes el exgobernador de Virginia Terry McAuliffe, quien también ha presidido el DNC.“Necesitamos estar unidos”, afirmó McAuliffe.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
Read Next Story