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Deadly attack on U.S. forces in Jordan part of evolving Iranian tactics

▶ Watch Video: U.S. hits Iran with strikes for 10th night amid reports of injured service members

Amman, Jordan — When an Iranian missile hits its intended target, it’s because U.S. air defenses either failed to intercept it, or failed to even see it coming in the first place.

“One leaked through,” is how Secretary of State Marco Rubio described the Iranian attack on an air base in Jordan that killed two U.S. soldiers and left one missing in action on Friday. “A missile got through. We shot down almost all the missiles. One leaked through … it’s heartbreaking.”

When that happens more than once, which it has over the past week in Jordan, that’s not a “leaker.” That’s a problem for the U.S.

The same base, the Muwaffaq Salti Air Base, had been hit twice in a 48-hour period prior to the deadly strike on Friday. Direct hits. As CBS News reported Monday, dozens of U.S. military personnel were wounded. 

Iranian, precision-guided munitions somehow managed to evade Jordanian and U.S. missile defense systems to reach their targets. Twice. And the attacks continue — more Iranian missiles and drones were intercepted by Jordanian forces on Tuesday.

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An image taken from video aired on July 21, 2026, by Iranian state TV shows what the broadcast referred to as Iranian drones being launched at U.S. military installations in the Persian Gulf and other Middle Eastern nations.

Iranian state TV

Asked how Iran had managed to strike the base with missiles on Friday, U.S. Central Command spokesman Captain Tim Hawkins told CBS News it would be inappropriate to comment as the incident remained under review. He said U.S. and partner forces had “defeated dozens of missiles and drones launched by Iran toward neighboring Gulf countries on July 17, but unfortunately a few got through and made impact.”

President Trump, speaking Tuesday at the White House, indicated that there were “other operators” at the base in Jordan that “let something through.” 

“They [Iran] did slip something through in Jordan, and we had other operators,” Mr. Trump said.

“We have the best equipment in the world, you know, we’ve stopped almost everything,” the president said. “But, when you let other people do your job with the United States, we let other people do the job, and sometimes it doesn’t work out so well.”

Mr. Trump did not provide any further information about what “other operators” he was referring to or what role they had in protecting U.S. forces in Jordan. 

The Pentagon acknowledged Monday, after CBS News obtained the figures, that nearly 100 American service members have been injured in multiple Iranian strikes on bases across the Middle East this month alone. That doesn’t include the recent round of attacks that killed at least two U.S. soldiers and wounded dozens in Jordan.

One veteran regional military analyst told CBS News that part of the reason for the rising American toll is that Tehran has upped its game.

“The Iranians have advanced missile technology,” said Jordanian Lt. Gen. Qasid Mahmoud, who served as Deputy Chief of Staff for his country’s armed forces before he retired. “They’re developing techniques and capacities to extend their reach, combining with drones to overwhelm radar defenses.”

“The Iranians use simple missiles to distract the radar,” Mahmoud, who has studied Iran’s military capabilities for years, told CBS News. “They then fire better quality missiles, which change their final target in the last 30 or 40 kilometers.” 

That change in trajectory, he said, makes it harder to intercept the missiles.

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An image taken from video aired on July 21, 2026, by Iranian state TV shows what the broadcast referred to as an Iranian missile being launched at U.S. military installations in the Persian Gulf and other Middle Eastern nations.

Iranian state media

Despite hosting U.S. forces, Jordan had largely avoided Iranian attacks, with the Islamic Regime instead focusing its ire for months on America’s Persian Gulf allies, countries including Kuwait and Bahrain that have been targeted with repeated salvos since the war began. 

But the U.S. bases in those countries are heavily fortified, heavily defended compounds. 

Bahrain, for instance, is home to the U.S. Navy’s Fifth Fleet, while Kuwait hosts roughly 13,000 U.S. personnel on more than half of a dozen bases. Even in Bahrain, however, Iranian weapons have gotten through, including strikes earlier in the year that destroyed a radar installation.

The Jordanian government, on the other hand, is sensitive about even acknowledging the presence of U.S. forces.

Jordanian Foreign Minister Ayman Safadi has stressed that U.S. forces do not maintain any permanent bases in the country, saying repeatedly that they operate instead under joint agreements. That might suggest that outposts where American forces do operate in Jordan lack the kind of robust defenses used at permanent bases in Kuwait and Bahrain.

The two U.S. soldiers who were killed in the strike on the Jordanian air base, Private Isabella Gonzales of Carrollton, Texas, and First Lieutenant Tyler James Feehan from Hawaii, were both serving with Army Air Missile Defense Command — the kind of units responsible for air defense systems.

CBS News’ Omar Abdulkader and Ayman Qadi contributed to this report.

El presidente más longevo del mundo viajó a Europa para una “breve estancia” y no ha regresado en dos meses

Cuando Paul Biya ganó su primera elección presidencial en Camerún en 1984, Nformi Bime tenía 23 años y todavía era estudiante.Bime ahora tiene 65 años y está retirado de la docencia. Biya tiene 93 y sigue siendo presidente. El año pasado, ganó un disputado octavo mandato que podría mantenerlo en el cargo hasta que tenga casi 100.“Lo mejor está por venir”, dijo Biya antes de las elecciones, calificadas de fraudulentas y marcadas por enfrentamientos mortales entre manifestantes y agentes de policía.Sin embargo, durante los últimos dos meses, el hombre que ha gobernado Camerún desde 1982, cuando como primer ministro asumió el poder tras la renuncia del presidente en funciones, ha estado a miles de kilómetros de distancia. Se fue el 7 de junio para lo que su oficina llamó una “breve estancia privada en Europa”. Esta es ya su ausencia ininterrumpida más larga de la nación centroafricana en años.La semana pasada, el portavoz del Gobierno, René Emmanuel Sadi, dijo a la radio francesa RFI que Biya estaba en Ginebra, Suiza, y que no estaba hospitalizado, pero no dio más detalles sobre su paradero.Biya es el segundo presidente de Camerún desde la independencia en 1960 y uno de los líderes con más tiempo en el poder en el mundo. Ganó por primera vez el cargo en 1984 bajo un sistema de partido único, y luego ganó seis elecciones más después de que se introdujera el multipartidismo.A lo largo de su presidencia, ha pasado largos periodos en el extranjero. No obstante, su ausencia más reciente ha reavivado las dudas sobre su estado de salud y sobre quién dirige el país mientras él está fuera.Los rumores sobre la salud y el paradero de Biya han sido durante mucho tiempo parte de la vida pública en Camerún, donde rara vez se le ve en público. Su oficina ha tenido que rechazar repetidamente las especulaciones de que estaba gravemente enfermo o había muerto. En 2024, el Gobierno prohibió las discusiones en los medios sobre su salud y calificó el asunto como un asunto de seguridad nacional.El largo mandato de Biya también refleja un contraste más amplio en África. El continente tiene la población más joven del mundo, pero varios países aún son liderados por dirigentes envejecidos cuyas carreras políticas comenzaron hace decenas de años, incluidos antiguos líderes de liberación que ahora gobiernan en una época diferente.Para millones de cameruneses, Biya es el único presidente que han conocido.Entre ellos se encuentran los hijos de Bime: el mayor tiene 32 años y el menor, 18.Abit Riassai Acha, estudiante de doctorado y líder juvenil comunitario de 26 años en la Universidad de Yaundé II, pertenece a la misma generación.“Al crecer, el presidente Biya fue el único presidente que conocí, así que su presidencia ha sido parte de toda mi experiencia de Camerún”, dijo Acha, quien votó por primera vez en las elecciones presidenciales del año pasado y apoyó al joven candidato opositor Samuel Hiram Iyodi, de 38 años.Tras más de cuatro décadas bajo el mismo presidente, no han hecho más que aumentar los interrogantes sobre su liderazgo.“Como esto ha sucedido repetidamente a lo largo de los años, muchos cameruneses se han acostumbrado”, comentó Acha sobre las prolongadas ausencias de Biya. “Pero acostumbrarse a algo no significa necesariamente que la gente deba dejar de cuestionar cómo se gobierna el país”.Iyodi —que quedó octavo en las elecciones presidenciales del año pasado, en las que se impidió participar a varios candidatos, incluido uno de los principales rivales de Biya— instó al Parlamento a solicitar al Consejo Constitucional de Camerún que determine si la ausencia de Biya equivale a una vacante en la presidencia. Sin embargo, es poco probable que tal iniciativa prospere, dada la hegemonía del partido gobernante de Biya, el Movimiento Democrático del Pueblo Camerunés.A pesar de estar fuera, Biya aún toma decisiones clave desde el extranjero, incluido un importante reajuste militar anunciado a principios de este mes. No obstante, las preguntas sobre su prolongada estancia en el extranjero han llevado a funcionarios a asegurar públicamente a los cameruneses que su presidente sigue vivo.El portavoz del Gobierno, Sadi, restó importancia a la preocupación por un vacío de poder y declaró a RFI que “el presidente Paul Biya está vivo” y “regresará pronto”.Bime tiene edad suficiente para recordar cuando Biya representaba el cambio. Escuchó hablar por primera vez de Biya en la década de 1970, cuando se desempeñó como secretario general de la presidencia bajo el mandato de Ahmadou Ahidjo, el primer presidente de Camerún tras la independencia. Tras la dimisión de Ahidjo en 1982, Biya asumió el poder.Cuando Biya apareció por primera vez en las papeletas electorales dos años más tarde, Bime lo veía como una “representación de la esperanza”, declaró. “Creíamos que era joven y dinámico; también atractivo. Significaba mucho para los cameruneses”.Pocos imaginaban que el hombre al que consideraban un nuevo comienzo permanecería en el poder durante décadas. Para sus críticos, la decepción no radica únicamente en el tiempo que Biya lleva en el cargo, sino en lo que perciben como su fracaso para mejorar la vida de los cameruneses de a pie.El analista político Collins Molua Ikome, un camerunés radicado en Alemania, dijo que vio de primera mano algunos de los problemas del país cuando visitó Camerún en abril.“Las carreteras en Camerún están extremadamente mal. Incluso fui testigo de un accidente mortal”, declaró a CNN.Ikome también señaló los frecuentes cortes de electricidad, la corrupción y la falta de empleos para los jóvenes.Wilson Tamfuh, profesor de derecho público e internacional en la Universidad de Dschang, en el oeste de Camerún, afirmó que el país cuenta con instituciones capaces de mantener el funcionamiento del Gobierno cuando el presidente delega responsabilidades. Según señaló, funciones clave pueden ser desempeñadas por el primer ministro, el secretario general de la presidencia y los ministros.Sin embargo, la cuestión de fondo, apuntó Tamfuh, es si el Gobierno resuelve los problemas de larga data del país.“La gente quiere que se resuelva la crisis anglófona, que mejore el nivel de vida, que haya más carreteras en buen estado, menos titulados universitarios sin empleo y más oportunidades”, declaró a CNN, en referencia al conflicto separatista que dura ya años en las regiones de habla inglesa de Camerún.Cuando Biya finalmente deje el cargo, su sucesor heredará un país que también enfrenta ataques de militantes de Boko Haram en el norte y una profunda frustración económica entre los jóvenes.La atención sanitaria es otra preocupación. Ikome dijo que el acceso a una atención sanitaria de calidad sigue fuera del alcance de muchos cameruneses.“La esperanza de vida en el país está por debajo de los 70 años. Sin embargo, Biya ha vivido mucho más que eso debido al acceso a atención médica en el extranjero, a la que el camerunés común no puede acceder debido a la pobreza”, dijo Ikome.La brecha no es exclusiva de Camerún. En toda África, las élites políticas a menudo han buscado atención sanitaria o mantenido viviendas en el extranjero, incluso mientras los servicios públicos en casa tienen dificultades.Para Bime, la cuestión es más personal: ¿vivirá para ver a otro presidente?Tras décadas en espera de un cambio, le preocupa no llegar a verlo, y que Biya sobreviva tanto a él como a muchas otras personas ajenas a la élite del país.“En cuanto tienen un resfriado, viajan al extranjero para recibir atención, mientras que el resto de los cameruneses mueren por falta de asistencia médica”, lamentó.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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