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Argentina inunda las calles para celebrar el pase a la final del Mundial. Ahora, la meta es el bicampeonato

Argentina sigue en la pelea y ahora va por más.

La actual campeona no solo se negó a quedar eliminada del Mundial de Fútbol. También desplegó 40 minutos de juego ofensivo para darle la vuelta a Inglaterra en la semifinal disputada este miércoles en Atlanta, con lo que amarró su pase a la final e impulsó a miles de aficionados a salir a las calles a festejar el resultado y la posibilidad de conquistar el bicampeonato, una hazaña que ninguna selección ha podido concretar desde que Brasil lo hizo en Suecia 1958 y Chile 1962.

Apenas minutos después del final del encuentro, que terminó con marcador de 2-1, el emblemático Obelisco de Buenos Aires se llenó de personas que celebraban la victoria, una marea que también se observó en otras esquinas de la capital y también en otras partes del país, donde gente vestida con la camiseta albiceleste, banderas y el rostro pintado cantaba el himno nacional y repetía el grito “¡Argentina, Argentina!”.

Esta postal de aficionados reunidos para festejar el triunfo de la selección se produjo también en barrios de Buenos Aires como Belgrano, Palermo, Villa Devoto o Villa Urquiza y evocó las movilizaciones que se vieron hace cuatro años, cuando Argentina venció a Francia en la final de Qatar 2022.

Algunos asistentes incluso dijeron que las celebraciones de este miércoles —con cánticos, bailes, sonido de bocinas de autos y fuegos artificiales— fueron tanto o tal vez más amplias que las de aquella ocasión.

Durante el partido, sin embargo, la albiceleste y sus seguidores enfrentaron un panorama complicado. Argentina e Inglaterra tienen una larga historia de rivalidades políticas y deportivas: en lo político, las marca el antecedente de la Guerra de las Malvinas en 1982; en lo deportivo, los dos equipos se han enfrentado en otros mundiales, con encuentros icónicos como el que tuvo lugar en México 1986.

Este miércoles, en las plazas, los restaurantes y otros lugares de Buenos Aires y el país donde los aficionados se reunieron para ver el juego, por momentos hubo caras largas y preocupación, en especial después de que Anthony Gordon dio la ventaja a Inglaterra con un remate a gol al minuto 55.

Frente a las pantallas, los ánimos empezaban a estar decaídos entonces pero, en el campo, el equipo dirigido por Lionel Scaloni no se dejó vencer.

Comandados por Lionel Messi —de nuevo su gran figura— y aprovechando los espacios que cedió Inglaterra —que se echó para atrás durante la mayor parte del segundo tiempo—, Argentina se lanzó al frente hasta que sus ataques dieron resultados.

Al minuto 85, Messi recorrió un costado del área inglesa y entregó el balón a Enzo Fernández, que pegó un derechazo para que Argentina igualara el marcador.

Dentro del estadio, el grito de los argentinos hizo retumbar el lugar. En Buenos Aires —a más de 8.000 kilómetros de distancia de Atlanta—, el escenario fue similar: miles saltaron, vitorearon y vieron de cerca la posibilidad de ganar.

Entonces, con el ánimo del partido ya volteado a su favor, Argentina no dejó de atacar y la estrategia le brindó dividendos.

El clímax llegó ya durante el tiempo de compensación. Al minuto 92, Alexis Mac Allister disparó desde el borde del área, el balón pegó en poste del arquero inglés Jordan Pickford, Messi lo recuperó, se hizo espacio y, con la pierna derecha, mandó un centro que Lautaro Martínez remató de cabeza no solo para dar la ventaja definitiva a su equipo, sino para despertar la euforia de un país.

Pocos minutos después, con el silbatazo final, la escuadra de Scaloni saltó al campo para celebrar su pase a la final contra España, que se disputará el domingo en Nueva Jersey. Y en Argentina, además de Buenos Aires, ciudades como Rosario y Villa La Angostura empezaron a registrar multitudinarios festejos por el triunfo, que se prevé se extiendan por varias horas y sirvan de antesala para la jornada decisiva.

Durante esta fiesta, en declaraciones a la agencia Reuters, un aficionado resumió con estas palabras el sentir de mucha gente: “La verdad, arrancó el Mundial, yo lo que dije fue: ‘Mi Mundial termina con Inglaterra, ganándole a Inglaterra’. ¡Ahora quiero la cuarta!”.

Al igual que hace cuatro años en Qatar 2022, la albiceleste dio este miércoles una gran alegría a su afición. Sin embargo, aún espera poder brindarle una más: la de coronarse como equipo bicampeón del Mundial y sumar el cuarto título de su historia.

The-CNN-Wire
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El plan de las fuerzas de EE.UU. para desplegar submarinos con misiles guiados y por qué esto es importante para China

Esta semana, la Marina estadounidense anunció un “cambio fundamental” en su futura fuerza de submarinos, una medida que, según los analistas, ofrece información importante sobre cómo Washington combatiría cualquier posible conflicto en el Pacífico, donde China está aumentando rápidamente sus fuerzas.El Pentágono anunció que 19 submarinos de ataque de propulsión nuclear de la clase Virginia (SSN) previstos pasarían a ser clasificados como submarinos de misiles guiados (SSGN) y equipados con el Módulo de Carga Útil Virginia (VPM), una sección de 25,6 metros de longitud que añade 28 celdas de lanzamiento de misiles a las 12 de las versiones actuales de estos submarinos.Estas celdas pueden equiparse con misiles Tomahawk de ataque terrestre, así como con vehículos hipersónicos. Según los analistas, esta característica, sumada a la capacidad de sigilo de los submarinos, proporcionará a las nuevas embarcaciones una capacidad crucial para penetrar las defensas antimisiles de China.“Los submarinos son una de las pocas capacidades que pueden permanecer cerca o dentro de la primera cadena de islas con relativa seguridad”, dijo Sidharth Kaushal, investigador principal del Royal United Services Institute (RUSI) en Londres, refiriéndose a la cadena de islas que se extiende desde Japón hacia el sur, pasando por Taiwán y Filipinas, dentro de la cual Beijing puede desplegar la mayor potencia de fuego.“En segundo lugar, los misiles hipersónicos representan una capacidad contra la cual los adversarios de Estados Unidos —que por lo demás cuentan con sólidas defensas aéreas— tienen defensas más limitadas”, afirmó Kaushal. Además, acercar estos misiles de alta velocidad y gran maniobrabilidad a sus objetivos pone a prueba el tiempo de reacción del adversario.Los detalles del nuevo plan de submarinos llegan en un momento crítico para la Marina.Este año, Estados Unidos está comenzando a retirar sus cuatro submarinos de misiles guiados de la clase Ohio. Estos submarinos fueron convertidos en SSGN hace 20 años, tras haber desempeñado su función de disuasión nuclear como submarinos de misiles balísticos, o boomers, después de que Estados Unidos y Rusia redujeran sus fuerzas nucleares con el tratado START II de 1993.Los cuatro submarinos de la clase Ohio, una vez equipados con misiles balísticos Trident con ojivas nucleares, han sido reconfigurados y pueden transportar hasta 154 misiles Tomahawk cada uno. Estos submarinos han sido activos valiosos para misiones de disuasión y combate en todo el mundo.En declaraciones a CNN en 2021, Bradley Martin, un excapitán de la Marina convertido en investigador naval en el centro de estudios RAND Corp, calificó a los SSGN de la clase Ohio como “la plataforma con la mayor capacidad para lanzar ojivas de misiles convencionales”.Durante los ataques de la Operación Martillo de Medianoche de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes, se recurrió a un submarino de la clase Ohio para reforzar los ataques de los bombarderos B-2.Pero uno de los cuatro submarinos SSGN de la clase Ohio, el USS Georgia, comenzó su proceso de desactivación el mes pasado y está previsto que los otros tres hagan lo mismo en los próximos años.Según el Consejo de la Base Industrial de Submarinos, con sede en Washington, la retirada de esos submarinos reducirá la capacidad de ataque submarino de la Marina hasta en un 60 %.Los primeros submarinos SSGN de la clase Virginia no se incorporarán a la flota hasta 2029, por lo que es probable que la Marina experimente una reducción en su capacidad de ataque con misiles durante ese período. El último de los nuevos submarinos no se unirá a la flota hasta 2038.El inventario actual incluye al menos 24 versiones más pequeñas de la clase Virginia, así como alrededor de 20 submarinos más antiguos de la clase Los Ángeles y tres submarinos especializados de la clase Seawolf, por lo que la Marina no carece de capacidad para lanzar misiles convencionales desde submarinos.A largo plazo, los líderes confían en que las 19 nuevas embarcaciones demostrarán ser un reemplazo adecuado para las de la clase Ohio.“Estos SSGN equipados con VPM garantizarán que la Marina siga dominando el dominio submarino durante las próximas décadas. Al integrar esta capacidad de carga útil adicional, podremos aumentar nuestra potencia de ataque para brindar seguridad a nuestros aliados, disuadir la agresión y superar a cualquier adversario”, declaró el vicealmirante Rob Gaucher, director de programas de submarinos, en un comunicado.“El Georgia y sus buques gemelos demostraron el valor perdurable de combinar el sigilo submarino con una capacidad de ataque clandestina sin igual”, dijo el jefe de operaciones navales, el almirante Daryl Caudle.“La próxima generación de submarinos SSGN de la clase Virginia se basa en ese legado, ofreciendo mayor capacidad de supervivencia, adaptabilidad y potencia de combate sostenida”, añadió Caudle.Los analistas advierten que el cambio de la clase Ohio a la clase Virginia no es un intercambio directo, ya que un solo submarino de la clase Virginia transportará solo alrededor del 26 % de los misiles de uno de la clase Ohio. Esto significa que se necesitarán cuatro submarinos futuros para igualar la potencia de fuego de uno solo actualmente.El analista Bryan Clark, investigador principal del Hudson Institute y exoficial de la Marina, señala otra diferencia clave entre ambos: la clase Ohio tiene dos tripulaciones rotatorias, mientras que la clase Virginia solo tiene una, lo que significa que la primera podría pasar el doble de tiempo patrullando.Sin embargo, poder dispersar misiles sobre un mayor número de plataformas tiene sus ventajas, afirma Alessio Patalano, profesor de guerra y estrategia del King’s College de Londres.“Amplían el número de plataformas que pueden llevar la lucha al interior del territorio enemigo, y por ello los adversarios tendrán que lidiar con más recursos que rastrear, o al menos intentarlo”, dijo Patalano.Es un punto clave en cualquier posible conflicto sobre Taiwán, la isla gobernada democráticamente que el Partido Comunista Chino reclama como territorio soberano a pesar de no haberla controlado nunca.En los últimos años, China ha estado inmersa en un agresivo programa de construcción de submarinos.Según un informe de febrero del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, la Marina del Ejército Popular de Liberación (PLA, por sus siglas en inglés) ha incrementado su producción de submarinos de propulsión nuclear en los últimos cinco años hasta el punto de estar lanzando submarinos más rápido que Estados Unidos, lo que amenaza con anular una ventaja en el poder naval que durante mucho tiempo ha pertenecido a Washington.Según el informe, entre 2021 y 2025, la construcción de submarinos de China superó a la de Estados Unidos tanto en número de submarinos botados (10 frente a 7) como en tonelaje (79.000 frente a 55.500).En una configuración de submarino de ataque, se trata más bien de cazadores de submarinos estadounidenses en aguas regionales.Beijing también ha estado desarrollando rápidamente sus fuerzas de misiles.En diciembre de 2024, el Pentágono estimó que la fuerza de misiles de China había aumentado su suministro de misiles en un 50 % en los cuatro años anteriores.El Ejército Popular de Liberación quiere “crear las condiciones para la invasión de Taiwán”, declaró a CNN el año pasado Decker Eveleth, analista de investigación asociado del grupo de seguridad nacional sin ánimo de lucro CNA y experto en las fuerzas de misiles de China. “Eso significa atacar puertos, bases de helicópteros, bases de suministros… atacar cualquier cosa que, en teoría, permita brindar apoyo a Taiwán”.“Quieren destruir las cosas en el teatro y mantener todo lo demás fuera”, dijo Eveleth.Este rearme se produce en un momento en que las reservas de municiones de la Marina estadounidense han sufrido un agotamiento significativo desde la decisión del presidente Donald Trump de unirse a Israel y bombardear Irán.Según los analistas, los nuevos submarinos de la clase Virginia ayudan a neutralizar la ventaja misilística de China, especialmente en los primeros días de cualquier conflicto.Según los analistas, los submarinos estadounidenses que logren penetrar en esa primera cadena de islas estarían en una posición privilegiada para destruir los radares y los puestos de mando que coordinarían las defensas y ayudarían a China a apuntar sus misiles.Según Kaushal, de RUSI, esto podría “degradar las capacidades antisuperficie de un adversario a un nivel suficiente para permitir que otras plataformas, como los buques de superficie, avancen con menos riesgo, creando así las condiciones para que los portaaviones realicen ataques posteriores”.Según los analistas, las capacidades de lanzamiento hipersónico mejoran aún más la nueva clase Virginia, y señalan que las pruebas de un vehículo de planeo hipersónico están muy avanzadas.Según Patalano, del King’s College, estas medidas contribuyen a dar a la nueva promoción de Virginia “un impulso genuino en la función de huelga”.“Eso es lo que le da al adversario un momento extra para reflexionar”, dijo.Sin embargo, lo que no se puede olvidar es que China no se quedará de brazos cruzados.En un desfile militar celebrado en Beijing el otoño pasado, China exhibió una cantidad asombrosa de misiles nuevos, incluidos una gama de vehículos hipersónicos que, según muchos analistas, sitúan al Ejército Popular de Liberación a la vanguardia de esa tecnología.En el desfile también se exhibieron nuevos vehículos sumergibles no tripulados: drones submarinos, sigilosos por sí mismos, que podrían representar una amenaza para cualquiera de los adversarios de Beijing.Sin duda, la realidad de esto es evidente para la Marina de Estados Unidos. Pero sus líderes mantienen la confianza en un área donde no ha tenido rival desde la Segunda Guerra Mundial.“Equipados con sensores de última generación, una capacidad de sigilo sin igual y una automatización avanzada, estos submarinos SSGN reclasificados operarán con impunidad en aguas en disputa, garantizando que la Marina de Estados Unidos mantenga la supremacía submarina absoluta”, decía un comunicado de la MarinaThe-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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