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Apple accuses OpenAI of using stolen trade secrets to create its upcoming AI gadgets in new lawsuit

(CNN) — Apple sued OpenAI on Friday, alleging the AI company has stolen the iPhone maker’s trade secrets to develop its own yet-to-be-unveiled AI gadgets.

In the suit, filed in the District Court of Northern California, Apple accuses OpenAI of trade secret misappropriation and breach of contract.

OpenAI last year announced it has been working with Apple’s former design chief on a hush-hush project to build devices meant to bring smartphone users into the age of AI.

The device is expected to be unveiled later this year – but the lawsuit could throw a wrench into those plans. The suit could also complicate OpenAI’s plans to go public soon in a massive, hotly anticipated IPO.

“We have no interest in other companies’ trade secrets,” said Drew Pusateri, a spokesperson for OpenAI. “We remain focused on building innovative technology that empowers people everywhere.”

The suit names OpenAI; OpenAI’s Chang Liu, a former Apple engineer, and OpenAI hardware chief Tang Tan, who previously led iPhone and Apple Watch product design. The lawsuit also named io Products, the company founded by Jony Ive, Apple’s design chief until 2019 who helped usher the iPhone into existence. The suit does not name Ive as a defendant, nor does it accuse him of wrongdoing. OpenAI bought io last year.

Confidential Apple details allegedly stolen

Liu and Tan played a critical role in the theft, Apple alleges. Liu left Apple to join OpenAI in January 2026 and did not respond to Apple’s attempts to ensure that he signed the company’s confidentiality reminder, schedule an exit interview and confirm that he returned his company devices, Apple claimed in the suit. The lawsuit says he failed to return a work-issued laptop and also gained access to a former colleague’s work computer after leaving the company.

Liu accessed and downloaded “dozens of Apple’s confidential hardware-related files, including voluminous, detailed information about unreleased products, engineering presentations, technical specifications, and proprietary project data,” the lawsuit says.

Apple alleges that Tan used confidential company information when recruiting candidates, including instructing them to bring Apple parts during the interview process. It also alleges Tan and OpenAI coached Apple employees on how to leave the company.

Tan also told OpenAI about key meetings with Apple suppliers and emailed himself information about those suppliers before leaving his role, Apple alleges.

The company also says it found evidence that other former Apple employees had taken confidential information with them upon leaving to work for OpenAI.

“At Apple, our teams are constantly developing breakthrough technologies to create the best products and services in the world, and protecting their work and intellectual property is something we take very seriously,” Apple said in a statement.

In the lawsuit, Apple said it contacted OpenAI to raise its concerns when the investigation was in its early stages but that it never received a response.

Race for the future of computing

The lawsuit also represents a breakdown in the relationship between the two companies, which in 2024 announced a partnership to start integrating ChatGPT into Apple products. But in May, Bloomberg reported that OpenAI was considering legal action against Apple, potentially alleging breach of contract over claims that Apple had not sufficiently integrated and promoted OpenAI’s products across its devices.

OpenAI has aggressively poached top current and former Apple leadership and engineering talent, primarily to build a dedicated hardware division.

According to a CNN count of LinkedIn profiles, OpenAI has recently hired at least ten engineers who joined the AI company directly from Apple.

The lawsuit highlights the high-stakes rivalry among tech giants to dominate the AI era. OpenAI has made sweeping changes to its product strategy, aiming to put ChatGPT at the center of consumers’ digital lives. And Apple is set to launch its long-awaited revamped version of Siri later this year, which will be able to work across apps and personalize answers by referencing a user’s iPhone data.

OpenAI hasn’t said much publicly about its secretive hardware project. The Information has reported that OpenAI is working on a smart speaker, while The Wall Street Journal reported that OpenAI’s device will be aware of a user’s surroundings.

AI is reshaping how people interact with technology, and these kinds of hardware efforts are part of a push by tech companies to keep themselves at the forefront of those changes. Tech giants largely believe that as AI agents grow more capable of handling everyday tasks, consumers may not need to use apps or interact with screens as often.

This story has been updated with additional information.

The-CNN-Wire
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Por qué genera dudas la modificación del registro de militares de EE.UU. muertos en Irán por parte del Gobierno de Trump

Cuando The New York Times informó la semana pasada que cuatro muertes recientes de militares de Estados Unidos en la guerra con Irán habían desaparecido repentinamente del sitio web del Departamento de Defensa que registra las bajas militares, el Pentágono insistió en que se trataba únicamente de una “interrupción temporal de los datos”.Sin embargo, cada vez está más claro que esa no era toda la historia. Además, es el episodio más reciente de la forma caótica y, con frecuencia, insensible en que el presidente Donald Trump ha manejado las muertes de militares.Las muertes no solo fueron reclasificadas de una manera más conveniente y políticamente favorable para el Gobierno —lo que reduce el número total de fallecidos atribuidos a la guerra con Irán y respalda los argumentos de Trump sobre su autoridad para conducir el conflicto—, sino que además los casos fueron clasificados de tres maneras distintas en el sitio web del Pentágono en el transcurso de la última semana.Las cuatro muertes reaparecieron durante el fin de semana en el Sistema de Análisis de Bajas del Departamento de Defensa. Sin embargo, en lugar de volver a incorporarlas bajo la Operación Epic Fury —la misión militar relacionada con la guerra con Irán, como cabría esperar si realmente hubiera sido un problema técnico—, fueron incluidas en una nueva categoría del sitio denominada de forma general “Operaciones en el extranjero”.Como parte de esa actualización, el Pentágono también registró más de 140 militares heridos adicionales.La nueva categoría indica que contabiliza las “bajas a partir del 7 de julio de 2026”, fecha en la que el Gobierno afirma que comenzó un nuevo conflicto con Irán.Pero no es la única ocasión en la que el Pentágono modificó la clasificación de estas muertes.En un comunicado publicado a comienzos de la semana pasada, el Pentágono anunció el fallecimiento de dos de los cuatro militares y señaló que “prestaban apoyo a la Operación Inherent Resolve”.La Operación Inherent Resolve es la misión iniciada en 2014 para derrotar al grupo extremista ISIS en Iraq y Siria, aunque esos militares murieron durante ataques de Irán. Poco después, el comunicado fue modificado para indicar que los soldados fallecidos “prestaban apoyo a operaciones en el extranjero en Jordania”.En otras palabras, estos militares han sido vinculados en el sitio web del Pentágono con tres operaciones distintas, dos de las cuales permiten al Gobierno sostener que las bajas no formaban parte de la Operación Epic Fury.Aunque no está claro por qué se hizo ese cambio, sí resulta evidente que beneficia al Gobierno tanto desde el punto de vista político como legal.En primer lugar, podría permitir a Trump afirmar que hubo menos militares estadounidenses muertos en la guerra con Irán.La semana pasada, Trump siguió citando un total de 18 fallecidos —una cifra que incluye las cuatro muertes más recientes— en lugar de 14. El presidente también ha dejado claro que considera políticamente relevante el número de militares fallecidos. Durante el gobierno de Joe Biden criticó repetidamente al entonces presidente por la muerte de 13 estadounidenses durante la retirada de Afganistán.La segunda razón es que fortalece el argumento legal de Trump para continuar el conflicto sin la autorización del Congreso.La Ley de Poderes de Guerra permite al presidente emprender acciones militares durante entre 60 y 90 días sin autorización del Congreso. Para ajustarse a esa disposición, el Gobierno sostiene que el primer conflicto concluyó con el alto el fuego iniciado en abril y que uno nuevo comenzó el 7 de julio. Incluso algunos republicanos han expresado dudas sobre esa interpretación.Ese argumento se debilita si las cuatro muertes más recientes aparecen registradas como parte de la Operación Epic Fury, ya que, según el propio Gobierno, esa operación ya había concluido. Por ello, el Gobierno optó por ubicarlas bajo otra categoría, ya fuera la Operación Inherent Resolve o “Operaciones en el extranjero”.Resulta difícil interpretar esta situación como algo distinto a un cambio de clasificación que termina convirtiendo las muertes de militares en una cuestión contable.A efectos prácticos, estos cuatro soldados murieron en el mismo conflicto en el que fallecieron los primeros 14 militares. La única diferencia fue una pausa de tres meses en los combates mientras el Gobierno de Trump y las autoridades iraníes intentaban mantener dos acuerdos de alto el fuego.La situación genera aún más interrogantes si se considera la respuesta inicial del Pentágono, que calificó la desaparición de los registros como una simple “interrupción temporal de los datos”. The New York Times había citado a funcionarios militares que, bajo condición de anonimato, afirmaron que el cambio había sido deliberado, aunque en ese momento aún no estaba claro cómo serían reclasificadas las muertes.Se trata de una forma cuestionable de gestionar un asunto tan delicado como la muerte de militares. Es precisamente el tipo de información que debería registrarse correctamente desde el principio.No obstante, este episodio encaja con la manera en que Trump y su Gobierno han abordado este tipo de asuntos en otras ocasiones.Desde hace años, Trump ha tenido dificultades para expresarse con empatía sobre militares muertos o heridos. Esa tendencia incluye sus comentarios sobre el fallecido senador John McCain, las referencias a militares como “perdedores” y “tontos”, la minimización de las lesiones cerebrales traumáticas y otras declaraciones polémicas sobre las condecoraciones otorgadas a militares heridos y a efectivos de la OTAN que sirvieron en Afganistán.La guerra con Irán ha vuelto a situar el tema en el centro del debate y ha evidenciado nuevamente esas dificultades. Tanto Trump como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, realizaron comentarios incómodos sobre las primeras muertes de militares en marzo. Además, Trump ha comenzado a comparar el número de fallecidos con el de otros conflictos recientes e incluso ha afirmado que los militares caídos y sus familias respaldaban su decisión de emprender la guerra con Irán, pese a que al menos un familiar ha expresado públicamente una postura diferente.Para Trump, pocas cuestiones parecen quedar al margen del cálculo político y, como tantas otras, las muertes de militares terminan convirtiéndose en un elemento más de esa estrategia.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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