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Anthropic said its AI models hacked into other companies’ systems during testing

(CNN) — AI company Anthropic says that during routine testing some of its models accessed the internet and hacked into three separate organizations’ systems – and that it didn’t notice the models had done so until an internal review prompted by rival OpenAI disclosing its models did the same.

Anthropic said in an announcement on Thursday that it started a review of its own systems after OpenAI disclosed last week that during a cybersecurity test some of its models escaped their testing environment, accessed the open internet and hacked into AI platform Hugging Face’s systems.

Anthropic said it found three instances where its AI models accessed the open internet when they were not supposed to and “gained unauthorized access to the production infrastructure of three different organizations.” The company said it discovered the incidents while reviewing more than 140,000 evaluations following OpenAI’s disclosure. Like during OpenAI’s tests, normal safety guardrails were removed during Anthropic’s evaluations to assess their models’ full capabilities.

Anthropic explained that in the three instances its models were given a fake “capture the flag” challenge, told that the “flag” was hidden on a different machine on the network and that its objective was to break in and retrieve it. Unlike OpenAI’s situation, Anthropic said none of its models deliberately attempted to escape their testing environments. Instead what happened was that the models were not supposed to have access to the open internet but that they were able to due to a misunderstanding between Anthropic and its evaluation partner, the company said in its statement.

To break into the three unnamed organizations, the models used basic techniques like “exploiting weak passwords” and finding system points that do not require log ins or tokens, Anthropic said. The most advanced version of its models did at some point recognize it was on the open internet, and stopped itself from continuing, the company said.

Anthropic said the earliest incident of its models breaching another organization was from April, and that none of the organizations recognized they had been hacked. Anthropic said they are in the process of working with the organizations affected.

OpenAI’s disclosure of its models hacking Hugging Face shook the cybersecurity and AI worlds, as it was the first real world example of something experts had long warned about: AI agents with advanced cybersecurity skills escaping testing environments and causing real-world harm.

Like OpenAI, Anthropic said on Thursday it has stopped all cyber evaluations. Anthropic acknowledged it could have taken more “in-depth” measures to prevent the cybersecurity breaches from happening.

Anthropic’s disclosure further confirms that AI agents unintentionally hacking other organizations is not limited to one AI company, and will likely further amplify calls for better AI testing safeguards and tools to potentially slow down AI development that may be moving much faster than society is ready for.

The-CNN-Wire
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El inesperado héroe del Mundial 2026: la “magia” del pato Merlín cambió la vida de una familia mexicana

El Mundial 2026 cambió la vida de una familia mexicana que, gracias a su peculiar mascota —un pato con jersey que conquistó el Internet—, pasó de vivir en un local a pie de calle a tener su propia casa.Merlín, como el mago de la leyenda del rey Arturo, es el nombre que esta familia eligió para su ave, que fue regalo de uno de sus clientes. Sus dueños lo describen como “algo mágico”, y no es para menos. Antes de la Copa del Mundo 2026, la vida de la madre autónoma Karla Ivette Gómez López, sus dos hijos Cristian, de 14 años, Carlos, de 22 años, y su mascota, el pato Merlín, no era nada sencilla.Para subsistir, se dedicaban a vender aguas y refrescos que transportaban en una carretilla de mano por las calles de la Ciudad de México. La familia se levantaba muy temprano y se bañaba con agua fría al comienzo de sus extenuantes jornadas como vendedores ambulantes. El mayor de los hijos, quien padece de psicosis, trabajaba en los semáforos para apoyar con los gastos familiares.El puesto de periódicos donde vivían y dormían los tres integrantes y su mascota no cuenta con baño y está hecho de lámina, por lo que el frío y la humedad eran constantes. Este tipo de locales miden, en promedio, poco menos de tres metros de altura y alrededor de 60 centímetros de ancho. Para tener luz o cargar aparatos eléctricos dependían de “diablitos”, como se les conoce coloquialmente a sistemas de cables que, de forma no autorizada, utilizan la red pública para abastecer de electricidad a viviendas o locales.“Yo siempre les pedía disculpas a mis hijos por el hecho de vivir en un local. Obviamente, me daba para abajo ver que dormían en el piso y que estábamos vulnerables (…) Lloraba por las noches”, cuenta Karla a CNN afuera del local ambulante en el que vivieron por casi cinco años, ubicado en la colonia Doctores, en la alcaldía Cuauhtémoc, que figura entre las que tienen mayor percepción de inseguridad del país, según la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana. “Escuchábamos asaltos, balaceras y siempre había ruido y olía a droga”, dice, mientras su hijo Cristian, que la acompaña con un Merlín recién bañado, se echa una “cascarita” con el pato que corre tras el balón.Gómez, quien es una de las más de 11 millones de madres que encabezan y sostienen un hogar en México, según el INEGI, recuerda que nunca perdió la esperanza. “Mamá, en algún momento podremos salir adelante. Aunque sea un cuartito vamos a hacer”, le decían sus hijos, sin imaginar que el Mundial 2026 cambiaría su vida para siempre.Merlín ya era conocido por los vecinos de la colonia y sus clientes porque acompañaba a sus dueños a vender, pero cuando México le ganó a Sudáfrica 2-0 en el partido inaugural del campeonato, estalló su fama. Un singular pato con calcetas y un jersey de la selección mexicana que caminaba por la calle conquistó al mundo gracias a un video que se volvió viral.Su popularidad se extendió tanto que lo invitaron a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, la FIFA lo nombró embajador de la Ciudad de México como sede del Mundial; incluso comenzaron a vender peluches y otros souvenirs con su imagen. El pato de dos años se convirtió en la mascota no oficial del Mundial y todos querían una foto con él. En las calles y los estadios, los peluches y playeras con la imagen de Merlín eran más populares que los de Zayu, el jaguar animado elegido por la FIFA como la mascota de México en la Copa del Mundo.“Nosotros nunca buscamos la fama ni los reflectores, nada más salíamos a trabajar”, afirma Gómez.Sin embargo, el estrellato de Merlín fue el detonante para que esta familia pudiera tener vivienda propia en la Ciudad de México, donde más del 60 % de los habitantes viven en hacinamiento y la renta aumentó hasta en un 100 % en 2025, según el Gobierno capitalino.La “magia” de Merlín ocurrió durante su visita a Palacio Nacional cuando, según Karla, la presidenta le preguntó que, si le hacía falta algo, a lo que ella respondió que solo pedía el apoyo para obtener una casa con crédito hipotecario. Y así fue. Actualmente, Karla y su familia viven en un departamento en el que, asegura, que ella y su familia por fin pueden dormir y descansar seguros.Cristian afirma que “está muy feliz” de por fin tener un hogar y compartirlo con Merlín, con quien, incluso, duerme en su recámara.Debido a su popularidad y a que varias personas comenzaron a ocupar su imagen, Karla decidió registrarlo ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), por lo que oficialmente es una marca registrada. Además, Merlín tiene un representante y varios contratos en puerta. “Después de casi veintitantos años, por fin pudimos descansar un domingo”, cuenta Gómez.Sin embargo, Karla asegura que “Merlín no está en venta”, ya que es parte de su familia. “Soy la mamá de Merlín. Ya me considero como tal”. También aclara que nunca ha buscado politizar al pato y que solo espera que su caso haya servido para visibilizar “que hay familias vulnerables, que necesitan ayuda”.“Demos paso a algo nuevo”, fue la frase con la que los amigos de Cristian lo recibieron en la escuela tras enterarse que ya tenían un hogar. Pusieron la frase en una cartulina con huellas de pato. “Me sentí muy feliz”, asegura mientras llena de besos a Merlín.El Mundial terminó hace unas semanas, pero el pato Merlín quedará el imaginario colectivo por su “magia”: no solo se convirtió en la mascota mundialista que eligió la gente, sino que le dio la oportunidad de una mejor vida a una familia mexicana.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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