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Taylor Swift’s history with MSG, from talent competition to wedding bash

Taylor Swift is not shy about her love for New York City, referencing it in several lyrics — from the obvious “Welcome to New York” on “1989” to more subtle references like “Your heartbeat on the High Line” in the song “Cardigan.”

And on her fourth studio album, “Red,” Swift alludes to Madison Square Garden, the venue where sources say she and Travis Kelce plan to host multiple wedding events this week.

In “The Lucky One,” Swift sings about a star who ultimately chooses a quiet life over fame, using the iconic venue as a symbol for the limelight: 

“They say you bought a bunch of land somewhere
Chose the rose garden over Madison Square 
And it took some time, but I understand it now”

But Swift doesn’t appear to be making the same choice as the subject of “The Lucky One.” She and Kelce plan to have a rehearsal dinner Thursday and a bigger celebration Friday at Madison Square Garden, according to two law enforcement sources familiar with the security planning for the events.

Beyond her lyrics, Swift has had a decadeslong history with Madison Square Garden, performing there as early as 2003 and even celebrating her 30th birthday at the venue. 

Here’s a look at her ties to the venue:

Knicks halftime show

Madison Square Garden welcomed Swift to New York in 2003 when she took part in a talent competition during halftime at a Knicks game. Swift sang “Lucky You,” an unreleased original song. 

“I performed at the Knicks’ — at Madison Square Garden’s — Kids Talent Competition at halftime when I was 12 or 13,” Swift told TIME in a 2014 interview. “And ever since then I’ve had this kind of sparkly, magical opinion of Madison Square Garden and the Knicks, since they let me sing when I was a little kid.”

“I love you, New York,” Swift yelled to the crowd during her performance. 

Tour stops

Swift had concerts at Madison Square Garden during two of her tours: “Fearless” in 2009 and “Speak Now” in 2011.

The venue wasn’t part of her later tours, as she needed larger spaces.

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Taylor Swift performs at Madison Square Garden during the “Speak Now World Tour” on Nov. 22, 2011, (left) and during the “Fearless Tour” on Aug. 27, 2009 (right).

Larry Busacca/Getty Images / Jason Kempin/Getty Images

Swift also made an appearance during one of Ed Sheeran’s concerts at the venue in 2013. The duo sang their song “Everything Has Changed.”

Taylor Swift joins Ed Sheeran on stage at Madison Square Garden in 2013
Taylor Swift joins Ed Sheeran on stage at his show at Madison Square Garden on Nov. 1, 2013.

Anna Webber/Getty Images for Atlantic Records

Jingle Ball

Swift has performed in five of iHeartRadio’s annual Jingle Ball events at Madison Square Garden. The concerts typically take place in early December. In 2019, the show fell on Dec. 13, Swift’s 30th birthday.

“I had a choice,” Swift said on stage, according to Variety. “Where would I want to spend my 30th birthday? The answer is: you’re looking at it. This is the first show of the 30th year of my life.” 

Radio host Elvis Duran presented Swift with a giant cake featuring images of her cats to celebrate her birthday. 

Taylor Swift at iHeartRadio's Z100 Jingle Ball 2019
Taylor Swift and Elvis Duran pose onstage during iHeartRadio’s Z100 Jingle Ball 2019 at Madison Square Garden on Dec. 13, 2019, Swift’s 30th birthday.

Kevin Mazur/Getty Images for iHeartMedia

Taylor Swift at Z100's Jingle Ball 2012
Taylor Swift performs during Z100’s Jingle Ball at Madison Square Garden on Dec. 7, 2012.

D Dipasupil/FilmMagic/Getty Images

Knicks games

On top of her performances, Swift has sat in “celebrity row” at multiple Knicks games over the years. 

In the 2014 TIME interview, Swift described former Knicks star Amar’e Stoudemire and his then-wife, Alexis, as “the most normal people” at the Met Gala the years she attended. 

“I talk with them and hang with them every time I’m there. So I’ve always had this sort of love of the Knicks, just because Amar’e is so cool,” she said. 

Swift most recently appeared courtside at Madison Square Garden during Game 4 of the NBA Finals, in which the Knicks had an historic comeback against the San Antonio Spurs.  

Este Haim, Taylor Swift, and Mariska Hargitay attend Game Four of the 2026 NBA Finals between the San Antonio Spurs and the New York Knicks at Madison Square Garden on June 10, 2026 in New York City.
Este Haim, Taylor Swift, and Mariska Hargitay cheer during Game 4 of the 2026 NBA Finals between the San Antonio Spurs and the New York Knicks at Madison Square Garden on June 10, 2026.

Al Bello / Getty Images

Las vacunas contra el cáncer podrían transformar el tratamiento y la prevención, pero la desinformación amenaza su potencial

Por primera vez, una vacuna de ARNm contra el cáncer ha tenido éxito en un ensayo clínico en fase avanzada, un avance significativo que podría transformar la manera en que se trata el cáncer. El 19 de agosto de 2026, Moderna y Merck anunciaron que su vacuna personalizada, intismeran autogene, logró reducir la recurrencia del melanoma, un cáncer de piel, al combinarse con el medicamento de inmunoterapia Keytruda. Aunque estos resultados podrían abrir la puerta a una ola de vacunas contra el cáncer, la desinformación sobre la tecnología de ARNm que circula desde la pandemia podría frenar su impulso antes de que llegue a los pacientes.El progreso hacia el desarrollo de vacunas para tratar el cáncer lleva años gestándose. Desde principios de la década de 2000, se han realizado más de 120 ensayos clínicos prometedores que evalúan el uso de vacunas de ARNm para tratar varios tipos de cáncer, como el melanoma y los cánceres cerebral, de mama, de pulmón y de próstata.Al mismo tiempo, la desinformación sobre el llamado cáncer turbo comenzó a propagarse ampliamente en las redes sociales, y los principales medios de comunicación informaron por primera vez sobre ello a finales de 2022. El cáncer turbo se refiere a la afirmación falsa de que las vacunas de ARNm contra el covid-19 causan cánceres inusualmente agresivos.Como investigador de comunicación en salud que monitorea las conversaciones en internet relacionadas con el cáncer, he visto la rapidez con la que puede propagarse la nueva desinformación y el impacto que puede tener en las decisiones de salud de las personas. En el caso de las vacunas de ARNm contra el cáncer, esta narrativa falsa podría socavar la confianza pública en una herramienta importante que podría ayudar a prevenir o tratar el cáncer en el futuro.La mayoría de las personas probablemente oyó hablar por primera vez de la tecnología de ARNm a través de las vacunas contra el covid-19, pero los científicos llevan décadas estudiándola.Las vacunas de ARNm funcionan mediante la transmisión de instrucciones que inducen a las células del cuerpo a producir proteínas específicas. Este proceso enseña al sistema inmunitario a reconocer y atacar esas proteínas. En la investigación del cáncer, los científicos pueden diseñar vacunas muy específicas que entrenan al sistema inmunitario para detectar células tumorales y eliminarlas con mayor eficacia sin dañar las células sanas.Un ejemplo de este potencial proviene de estudios sobre el glioblastoma, un tumor cerebral agresivo con pocos tratamientos eficaces. Los investigadores han descubierto que una vacuna personalizada de ARNm puede activar rápidamente el sistema inmunitario de las personas contra este tipo de cáncer cerebral y mejorar la supervivencia.Cada vez hay más pruebas de que las vacunas de ARNm pueden transformar la manera en que los investigadores aprovechan el sistema inmunitario para tratar el cáncer. Sin embargo, incluso los avances médicos más prometedores solo pueden mejorar la salud si las personas están dispuestas a utilizarlos.“Cáncer turbo” es un término que suelen utilizar los activistas antivacunas, quienes afirman —sin pruebas creíbles— que las vacunas de ARNm contra el covid-19 están causando cánceres inusualmente agresivos.Esta narrativa imprecisa se ha filtrado en las noticias de los medios tradicionales. En septiembre de 2025, un controvertido cardiólogo británico afirmó que la vacuna contra el covid-19 contribuyó a los recientes diagnósticos de cáncer en la familia real, lo que generó una reacción negativa inmediata de la comunidad médica. Aunque es poco común, algunas figuras públicas y profesionales de la salud han afirmado que las vacunas podrían causar cáncer pese a las abundantes pruebas que contradicen esa afirmación, a menudo mediante una interpretación errónea o una tergiversación de estudios.La desinformación sobre la salud puede describirse como afirmaciones falsas o engañosas relacionadas con la salud que se comparten con el público y que no están respaldadas por evidencia científica, se basan en historias personales no verificadas o son opiniones presentadas como hechos. Por ejemplo, al hacer un seguimiento de las conversaciones sobre la vacuna contra el VPH en las plataformas de redes sociales, mi equipo y yo descubrimos que los temores sobre su seguridad, la desconfianza hacia las autoridades y las afirmaciones conspirativas estaban muy extendidos en internet.La desinformación sobre las vacunas se aceleró durante la pandemia de covid-19, lo que causó lo que los investigadores denominan una infodemia: la rápida propagación de información sobre la salud, tanto verdadera como falsa, durante una crisis de salud pública. La infodemia de covid-19 dificultó que las personas encontraran orientación confiable e influyó en las actitudes del público hacia las vacunas.El “cáncer turbo” refleja muchos de los mismos patrones y narrativas que la infodemia de covid-19.En un estudio de escucha social, que consiste en monitorear sistemáticamente las conversaciones en internet sobre distintos temas, mi equipo y yo observamos innumerables publicaciones sobre el cáncer turbo desde julio de 2023 hasta principios de 2026. Muchas publicaciones se basan en anécdotas emocionalmente convincentes, interpretaciones erróneas de estudios con animales, el uso indebido de informes sobre eventos adversos y mitos reciclados según los cuales las vacunas alteran el ADN humano. Algunas publicaciones también vinculan el aumento de las tasas de cáncer entre los adultos más jóvenes con la vacuna contra el covid-19. Sin embargo, estudios de grandes poblaciones no han hallado un mayor riesgo de cáncer después de la vacunación.Ninguna de estas afirmaciones sobre el cáncer turbo está respaldada por evidencia confiable. Pero en las redes sociales, la repetición, las historias personales y un lenguaje que suena científico pueden hacer que la desinformación parezca legítima y ayudar a que se propague rápidamente.A primera vista, afirmaciones extravagantes como la del cáncer turbo pueden parecer fáciles de descartar. Sin embargo, las investigaciones muestran que pueden tener consecuencias en el mundo real, y la desinformación relacionada con el cáncer puede ser especialmente grave.La información inexacta sobre el tratamiento del cáncer es común en internet, y los investigadores han demostrado que influye en las decisiones de los pacientes. Cuando los pacientes recurren a métodos no comprobados en lugar de las terapias recomendadas, su riesgo de muerte puede aumentar considerablemente.Los profesionales clínicos ya observan los efectos de la desinformación en la atención habitual. Los oncólogos afirman que tienen que abordar mitos o información engañosa que los pacientes han encontrado, aunque los investigadores aún desconocen qué tan frecuentes son estas conversaciones en la atención oncológica.La tecnología de ARNm está entrando en una fase decisiva de su desarrollo. El progreso científico se está acelerando, pero la comprensión del público no ha avanzado al mismo ritmo. La exposición reiterada a afirmaciones engañosas puede erosionar con el tiempo la confianza en la tecnología de ARNm, lo que incrementa la probabilidad de que algunos pacientes rechacen las terapias de ARNm en el futuro.Si narrativas engañosas como la del cáncer turbo siguen propagándose, podrían complicar el futuro despliegue de las vacunas de ARNm y limitar sus beneficios para salvar vidas.Una vez que la desinformación se arraiga en la percepción del público, puede ser difícil cambiar su rumbo.Las investigaciones han demostrado sistemáticamente que una comunicación proactiva, transparente y persuasiva puede contrarrestar la desinformación. También muestran que, una vez perdida, la confianza es difícil de recuperar.Las innovaciones médicas pueden salvar vidas, pero solo si la comunicación se mantiene al día. Esto implica monitorear las tendencias emergentes de desinformación en las redes sociales, abordar las inquietudes de manera temprana, dotar a los profesionales clínicos de herramientas para mantener conversaciones eficaces con los pacientes y diseñar mensajes de salud pública que fomenten la comprensión de las nuevas tecnologías médicas antes de que se introduzcan ampliamente en la práctica clínica.La innovación científica por sí sola no basta para mejorar la salud. Garantizar que el público pueda evaluar innovaciones médicas como las vacunas de ARNm contra el cáncer con base en la evidencia, en lugar de hacerlo a partir de desinformación viral, forma parte del desafío científico.El futuro de la atención oncológica no depende únicamente de los descubrimientos científicos, sino también de la comprensión y la confianza del público.Republicado bajo una licencia Creative Commons de The Conversation.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. 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