Skip to main content

Salmon exposed to cocaine swim almost twice as far, study shows

▶ Watch Video: Coast Guard announces largest cocaine seizure in agency history

Salmon exposed to cocaine in the water swim longer distances than those that go without, according to a study released this week.

Cocaine use is on the rise worldwide, with the U.N. reporting an estimated 25 million people used the stimulant in 2023 and the drug being increasingly found in waterways.

Joint research released Monday by scientists at Australia’s Griffith University and the Swedish University of Agricultural Sciences studied how the drug affected the movements of wild fish in their natural habitats.

Researchers took 105 wild Atlantic salmon in Sweden’s Lake Vattern and exposed them to both cocaine and benzoylecgonine — a metabolite created by the drug in the liver — and then tracked their movements.

They found the river-dwellers exposed to the drugs traveled 1.9 times farther per week than their clean-living control cousins.

Those exposed to the by-product also swam 7.6 miles farther, the study found.

“Any unnatural change in animal behavior is a concern,” report co-author Marcus Michelangeli from Griffith University’s Australian Rivers Institute told national broadcaster ABC.

“We’re finding higher and higher concentrations of not just illicit drugs but all types of pharmaceuticals in our waterways.”

Researchers have warned the pollution of waters by common drugs poses “a major and escalating risk to biodiversity.”

“The idea of cocaine affecting fish might seem surprising, but the reality is that wildlife is already being exposed to a wide range of human-derived drugs every day,” Michelangeli said. “The unusual part is not the experiment, it’s what’s already happening in our waterways.”

Associate professor Michael Bertram at the Swedish University of Agricultural Sciences said the study showed the need for improving wastewater treatment and monitoring.

“Our study shows that drugs are not only a societal issue, but also a concrete environmental challenge,” he said.

A separate study released last month found that sharks in the Bahamas are consuming substances including caffeine, painkillers and cocaine.

“While the detection of cocaine — an illicit substance — tends to draw immediate attention, the widespread presence of caffeine and pharmaceuticals in the blood of many analyzed sharks is equally alarming,” lead author Natascha Wosnick told CBS News. “These are legal substances, routinely consumed and often overlooked, yet their environmental footprint is clearly detectable.”

In another study from 2024, scientists reported that sharks in the waters off Brazil tested positive for cocaine and benzoylecgonine.

La IA crea 16 virus desde cero, lo que combatiría la resistencia a antibióticos, pero alerta sobre su posible uso indebido

Científicos utilizaron un programa de inteligencia artificial para crear genomas virales diferentes de los de cualquier virus conocido en la naturaleza y capaces de atacar huéspedes específicos, según un nuevo estudio. El avance resulta prometedor para la medicina, pero también suscita preocupación por su posible uso indebido.El estudio, publicado el jueves en la revista Science, señala que las secuencias genéticas procedentes de millones de fuentes “de todos los dominios de la vida” sirvieron como corpus de entrenamiento para Evo, una herramienta de IA. El proceso es similar al entrenamiento de ChatGPT y otros modelos de lenguaje con grandes cantidades de textos existentes.Los científicos de Stanford University y el Arc Institute utilizaron después la IA para generar miles de combinaciones genómicas dentro de un marco específico: debían ser compatibles con células de la bacteria E. coli. De los miles de genomas generados por la IA, los investigadores sintetizaron y probaron unos 300 en el laboratorio y determinaron que 16 correspondían a virus viables.Los nuevos virus son bacteriófagos, es decir, virus que infectan bacterias, pero no a los seres humanos.De acuerdo con la investigación, el corpus genético ayudó a la IA a “aprender las restricciones evolutivas” de los genomas naturales. Sin embargo, los científicos descubrieron que uno de los nuevos virus contenía un elemento “evolutivamente distante”. Esto indica que la IA produjo cambios cuya viabilidad podría haber tardado millones de años en manifestarse mediante la evolución natural.Las pruebas mostraron que una combinación de los nuevos virus podía vencer la resistencia a los antibióticos en algunas cepas de E. coli, algo que no consiguió una “combinación comparable de fagos obtenidos de fuentes naturales”.Esto “abre una vía para generar terapias adaptables y robustas con fagos contra patógenos que evolucionan rápidamente”, escribieron los autores.Se trata de un hito científico importante, en momentos en que los investigadores buscan combatir la creciente resistencia a los medicamentos en microorganismos como E. coli.“El avance logrado es significativo”, dijo Jordi García Ojalvo, profesor de biología de sistemas de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, en declaraciones al Science Media Centre.No obstante, el avance también suscita reservas.“Aunque esto resulta prometedor para las aplicaciones en las ciencias de la vida, también plantea interrogantes urgentes sobre seguridad y protección biológicas”, escribieron especialistas del Johns Hopkins Center for Health Security en un artículo complementario publicado en Science.“Ya existe la capacidad de crear genomas virales mediante IA generativa; lo que no existe es la gobernanza necesaria para utilizarla de manera segura”, escribieron.Los investigadores abordaron directamente las consideraciones de seguridad y protección biológicas en su trabajo. Los especialistas de Johns Hopkins señalaron que lo hicieron “de manera más deliberada que la mayoría de los desarrolladores de potentes modelos biológicos de IA”.La nueva investigación se centró en la bacteria E. coli y en un tipo de virus que no puede infectar a los seres humanos. No está claro hasta qué punto el método podría aplicarse a otros virus.Los autores del artículo complementario señalaron un campo particularmente peligroso que, a su juicio, no debe explorarse: los patógenos capaces de infectar células u organismos eucariotas. Estos pueden causar diversas enfermedades en los seres humanos, entre ellas la malaria y ciertas infecciones por levaduras.“Esos genomas podrían codificar nuevos patógenos capaces de infectar a seres humanos, animales o plantas de formas que las medidas existentes quizá no puedan contener”, escribieron.García Ojalvo dijo que el riesgo de bioseguridad que plantea la nueva investigación es menor que el de otras herramientas de IA. Esto se debe principalmente a que cada genoma debe probarse por separado después de su diseño y a que la tasa de éxito es baja: solo 16 virus resultaron viables entre los cientos de miles generados.“Es difícil imaginar que estos modelos generen automáticamente genomas viables de manera inmediata”, dijo.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
Read Next Story